El exgobernador del Cauca César Negret Mosquera y los alcaldes de Morales, Óscar Yamit Guachetá Arrubla, y de Suárez, César Cerón, coincidieron en la necesidad de articular esfuerzos para defender los derechos de las comunidades afectadas por la construcción de la central hidroeléctrica La Salvajina, ante la posibilidad de un cambio en la propiedad de este complejo energético.
Un llamado a la unidad de acción del departamento del Cauca para defender los derechos de las comunidades y garantizar el cumplimiento de los compromisos sociales derivados de la construcción de la central hidroeléctrica La Salvajina hizo el exgobernador del Cauca y exrepresentante a la Cámara, César Negret Mosquera, durante su intervención en los conversatorios de la mañana de Noticias Mil.40.
El exmandatario regional sostuvo que el departamento debe actuar de manera coordinada, independientemente de quién termine siendo el propietario de la represa, que actualmente pertenece a Celsia y cuyo futuro ha generado expectativas ante la posibilidad de una negociación para que el complejo pase a manos de las Empresas Municipales de Cali (Emcali).
Para Negret Mosquera, la discusión no puede limitarse a determinar quién asumirá el control de la central hidroeléctrica, sino que debe concentrarse, principalmente, en garantizar que se cumplan las obligaciones sociales adquiridas con las comunidades de los municipios de Suárez y Morales, territorios que han soportado los impactos derivados de la construcción y operación de la represa.
El exgobernador insistió en que estos compromisos no dependen de la identidad del propietario de la central, debido a que, según explicó, tienen un carácter obligatorio y fueron ratificados mediante una sentencia de la Corte Constitucional.
En ese sentido, consideró que el gobernador del Cauca debe asumir el liderazgo de una convocatoria departamental que permita unificar las posiciones de las administraciones municipales, las organizaciones sociales y los diferentes sectores del territorio, con el propósito de establecer una ruta de trabajo que garantice la defensa de los intereses regionales.
Solicitarán activar la sala de seguimiento de la Corte Constitucional
Entre las propuestas planteadas por César Negret Mosquera se encuentra la presentación de una solicitud formal ante la Corte Constitucional para que se active la sala de seguimiento encargada de verificar el cumplimiento de las obligaciones relacionadas con las compensaciones sociales y ambientales derivadas de la construcción de La Salvajina.
Según el exgobernador, este mecanismo permitiría conocer con mayor precisión el estado actual de los compromisos establecidos, determinar cuáles se han cumplido y establecer qué obligaciones continúan pendientes frente a las comunidades afectadas.
Negret Mosquera señaló que, de acuerdo con la información que maneja, Celsia ha presentado seis informes relacionados con el cumplimiento de estos compromisos, el último de ellos en febrero del presente año.
Por esta razón, consideró necesario que se conozca el contenido de esos reportes y que se establezca el porcentaje real de cumplimiento de las obligaciones amparadas por la sentencia constitucional.
A su juicio, la activación de la sala de seguimiento sería una herramienta fundamental para que las comunidades y las autoridades territoriales tengan claridad sobre los avances alcanzados y las acciones que todavía deben ejecutarse.
El exmandatario reiteró que esta iniciativa debería ser liderada por el gobernador del Cauca, con el acompañamiento de los alcaldes de Morales y Suárez y de las organizaciones sociales que históricamente han reclamado el cumplimiento de los compromisos adquiridos con la población.
Asimismo, destacó el trabajo que vienen adelantando los dos mandatarios municipales para preparar propuestas desde sus territorios y evitar que las comunidades queden al margen de las conversaciones relacionadas con el eventual cambio de propietario de la central hidroeléctrica.
Morales prepara una propuesta con las comunidades
Por su parte, el alcalde de Morales, Óscar Yamit Guachetá Arrubla, manifestó que su administración viene adelantando reuniones con las comunidades indígenas, afrodescendientes y otros sectores sociales del municipio, con el objetivo de construir una propuesta conjunta frente al futuro de La Salvajina.
El mandatario explicó que el propósito es llegar preparados a cualquier escenario de negociación que pueda presentarse si la central hidroeléctrica cambia de propietario.
Según indicó, las conversaciones con las comunidades buscan recoger sus planteamientos, identificar las principales necesidades del territorio y definir una posición que permita defender los intereses de Morales en las discusiones relacionadas con el complejo energético.
Guachetá Arrubla señaló que el eventual cambio de propietario no debe convertirse en un obstáculo para el cumplimiento de los compromisos sociales adquiridos con las comunidades, por lo que consideró necesario que el municipio tenga una propuesta consolidada y respaldada por sus organizaciones sociales.
La administración municipal busca, de esta manera, que las decisiones que se adopten sobre La Salvajina tengan en cuenta la realidad de los territorios y las obligaciones pendientes con la población que ha convivido durante décadas con los efectos de la represa.
El alcalde coincidió en la importancia de que las comunidades y las autoridades locales se preparen para participar activamente en las discusiones, de modo que los intereses de Morales sean considerados en cualquier proceso relacionado con el futuro de la central.
Suárez quiere participar en las conversaciones sobre el futuro de La Salvajina
A su turno, el alcalde de Suárez, César Cerón, explicó que su administración también viene realizando asambleas y encuentros con las diferentes organizaciones sociales del municipio para construir una propuesta que permita defender los intereses de la población.
El mandatario manifestó su preocupación por la posibilidad de que las conversaciones relacionadas con una eventual negociación de La Salvajina avancen sin una participación efectiva de las comunidades directamente afectadas.
Cerón se refirió a los diálogos que, según lo expuesto durante el conversatorio, se vienen desarrollando entre Celsia y la Alcaldía de Cali frente a una posible negociación para que la central hidroeléctrica quede en manos de Emcali.
Ante ese escenario, sostuvo que Suárez debe tener una posición clara y participar en las discusiones, teniendo en cuenta que el municipio y sus habitantes han estado directamente relacionados con la construcción y operación de la represa.
El alcalde afirmó que uno de los propósitos de su administración es abrir un debate sobre las condiciones en las que vive la población y la relación del municipio con la infraestructura hidroeléctrica.
En ese contexto, planteó una reflexión sobre la situación de la cabecera municipal y su relación con el nivel de la represa, al considerar que esta realidad debe ocupar un lugar central en las discusiones sobre el futuro del complejo energético.
“La Salvajina es tal vez la única represa que está sobre un caserío. Ese es el debate que quiero plantear, además de proponer la adquisición de acciones que otra administración las vendió”, subrayó el alcalde de Suárez.
Con esta propuesta, Cerón busca que la discusión no se limite a los aspectos comerciales o empresariales de una eventual negociación, sino que también contemple la participación del municipio y las posibilidades de obtener beneficios directos para la población.
El mandatario insistió en que las organizaciones sociales deben tener voz en este proceso y que las autoridades locales necesitan construir una propuesta sólida para defender los derechos y las expectativas de sus comunidades.
La defensa de los compromisos sociales, por encima del cambio de propietario
Las intervenciones de César Negret Mosquera y de los alcaldes de Morales y Suárez coincidieron en un punto central: el futuro de La Salvajina debe discutirse teniendo en cuenta las obligaciones sociales pendientes con las comunidades y la necesidad de garantizar su participación en las decisiones que puedan afectar al territorio.
Mientras Negret Mosquera propuso una estrategia departamental liderada por la Gobernación del Cauca y la activación de los mecanismos de seguimiento de la Corte Constitucional, los alcaldes expusieron las acciones que adelantan para construir propuestas desde sus municipios, con el respaldo de las organizaciones sociales.
La eventual llegada de Emcali a la propiedad de la central hidroeléctrica abre interrogantes sobre las condiciones de una posible negociación y sobre la manera en que se garantizará la continuidad de los compromisos adquiridos con las comunidades.
Para las autoridades locales, el cambio de propietario no debe significar un punto de partida nuevo que desconozca las obligaciones existentes, sino una oportunidad para revisar su cumplimiento y establecer mecanismos efectivos que permitan avanzar en las compensaciones reclamadas por los territorios.
El llamado planteado durante los conversatorios de la mañana de Noticias Mil.40 es a que el Cauca actúe de manera articulada, con una posición común y con propuestas concretas que permitan defender los derechos de las comunidades de Morales y Suárez.
La principal preocupación es que las decisiones sobre el futuro de La Salvajina no se adopten exclusivamente desde una perspectiva empresarial, sino que incorporen las obligaciones sociales, los impactos históricos de la represa y las necesidades de las poblaciones que han convivido con este complejo hidroeléctrico.
En ese escenario, la Gobernación del Cauca, las administraciones municipales, las organizaciones sociales y las comunidades tendrán un papel determinante para impulsar el cumplimiento de los compromisos y procurar que los intereses del departamento sean tenidos en cuenta en cualquier negociación sobre la central hidroeléctrica.