Versiòn Infobae.
El precio de referencia de la gasolina corriente en Colombia llegó a $15.886 por galón en las 13 principales ciudades, mientras el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc) vuelve a presionar las cuentas públicas en un momento en que el Gobierno evalúa cómo recortar esa carga sin trasladar un impacto mayor a la inflación, el transporte y el gasto de los hogares.
Cuando la referencia internacional supera el valor reconocido a productores e importadores dentro del país, el fondo cubre esa diferencia. Si esa brecha se mantiene, la obligación fiscal del Estado aumenta.
Villavicencio, Cali y Bogotá registraron los precios más altos de la gasolina
Las diferencias entre ciudades obedecen a la distancia frente a las plantas de abastecimiento, los costos logísticos y los regímenes tributarios aplicados en cada territorio.
Villavicencio tuvo el mayor precio de referencia para la gasolina corriente, con $16.431 por galón. Después aparecieron Cali, con $16.339, y Bogotá, con $16.331.
En el extremo opuesto, Pasto registró el valor más bajo, con $13.920 por galón. Le siguió Cúcuta, con $14.281.
En el caso del Acpm, Cali encabezó la lista con $11.763 por galón. Villavicencio marcó $11.716 y Pereira $11.703, mientras Cúcuta presentó el menor valor, con $9.486, y Pasto llegó a $10.529.
La mezcla de gasolina también incorpora un ingreso de $10.320,80 por galón para el alcohol carburante. En el diésel, el valor de referencia del biocombustible alcanzó $19.329,28 por galón antes de sumar los demás rubros.
El precio final incluye transporte por poliductos, márgenes de distribución, impuesto nacional, impuesto al carbono, sobretasa, impuesto al valor agregado y cobros asociados a la marcación, la expansión de redes y la continuidad del abastecimiento nacional. Por eso, el valor publicado en cada ciudad no depende solo del ingreso al productor ni de los movimientos internacionales del petróleo.
El Ministerio de Hacienda sostuvo que la proyección de déficit de 9,4% para 2027 no es una meta de política, sino una estimación de lo que ocurriría si no se toman medidas. El cálculo incorpora menores ingresos tributarios, la ejecución observada durante 2026 y gastos que no estaban reconocidos en su totalidad.
El Gobierno prevé llevar al Congreso una Ley de Ajuste Fiscal centrada principalmente en la racionalización del gasto. La meta oficial es reducir el déficit primario en 2,2 puntos porcentuales del PIB, de modo que el desequilibrio total baje de 9,4% a 7,2% en 2027.
Aun en ese escenario, el gerente del Banco de la República, Leonardo Villar, advirtió que el resultado seguiría siendo “muy elevado” y no permitiría recuperar la regla fiscal desde 2028. Según planteó, el ajuste deberá mantenerse durante varios años.