Versiòn Infobae.
Angie Rodríguez, directora del Fondo Adaptación y exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre), aseguró que Juliana Guerrero,actual funcionaria cercana a la Casa de Nariño, mantiene una fuerte influencia dentro del Gobierno nacional pese a no tener actualmente un cargo oficial. Según la funcionaria, Guerrero sigue teniendo control sobre decisiones clave dentro de la Casa de Nariño y sobre varios nombramientos de alto nivel.
Pero uno de los señalamientos hechos en entrevista con Caracol Radio más delicados fue el relacionado con supuestas referencias que Juliana Guerrero habría hecho sobre contactos con el ELN. Cuando fue consultada directamente sobre ese punto, Rodríguez respondió que no se trataba de rumores, sino de algo que, según ella, escuchó personalmente.
Ante la insistencia de los periodistas sobre qué decía exactamente Guerrero, la directora del Fondo Adaptación relató que la funcionaria ingresaba constantemente a su oficina, ubicada frente al despacho presidencial, y allí hablaba de supuestas labores reservadas.
Rodríguez agregó que esa conversación le generó alarma inmediata.
“Y yo decía: ‘Dios mío, ¿qué es esto?’”, relató.
La directora insistió en que sus declaraciones se hacen bajo el respeto a la presunción de inocencia y que serán la Fiscalía y un juez quienes determinen la validez de sus denuncias.
Además, aseguró que desde entonces comenzaron presiones, amenazas y una red de hostigamientos que, según ella, involucra a varias personas dentro del Gobierno.
“El extorsionista a lo largo de todo, siempre me mencionaba a Juliana, Raúl y Carrillo. Siempre”, dijo.
Sobre el origen de sus problemas, fue enfática al afirmar que todo arrancó con sus reparos sobre Guerrero. “Sí”, respondió cuando le preguntaron si el problema comenzó por su denuncia sobre Juliana Guerrero.
La funcionaria también explicó que decidió hablar públicamente porque considera que sus denuncias silenciosas ante las autoridades no estaban avanzando.
“Yo no denuncié ayer. Yo he venido denunciando desde hace varios meses… mis denuncias eran silenciosas ante los órganos competentes, pero todo tiene un límite y creo que el límite se cruzó”, afirmó.
Rodríguez aseguró además que se siente en estado de indefensión, con protección insuficiente y bajo temor constante por su seguridad y la de su hijo.
Incluso relató que tuvo que firmar un contrato con la Unidad Nacional de Protección para garantizar su esquema de seguridad. Según se mencionó en la entrevista, ese contrato sería por 250 millones de pesos.
También recordó que el Fondo Adaptación maneja actualmente un presupuesto de un billón de pesos, cifra que, según ella, le permitió entender muchas de las tensiones internas.
“Y luego, ¿qué me encuentro yo en el Fondo? Una entidad con un presupuesto de un billón de pesos. Ahí empecé a entender muchas cosas”, dijo.
Hasta ahora, Juliana Guerrero no se ha pronunciado públicamente sobre estas afirmaciones hechas por la directora del Fondo Adaptación, que incluyen señalamientos sobre títulos académicos, presuntas conversaciones sobre el ELN y el origen de una disputa que, según Rodríguez, terminó convirtiéndose en amenazas, extorsión y un enfrentamiento abierto dentro del Gobierno.