El exgobernador del Cauca, Temístocles Ortega Narváez, se pronunció frente al nuevo cierre de la vía Panamericana protagonizado por comunidades que aseguran verse afectadas por la construcción de la doble calzada Popayán–Santander de Quilichao. El exmandatario afirmó que, aunque una respuesta exclusivamente militar o policiva no es la solución, las autoridades locales y regionales han sido insuficientes en la atención de los conflictos sociales que se generan alrededor de este importante proyecto vial.
Ortega sostuvo que las administraciones departamental y municipales debieron crear mecanismos permanentes de diálogo, prevención y concertación para atender de manera oportuna las quejas y reclamaciones de las comunidades, evitando que las protestas terminaran afectando la movilidad y la economía del suroccidente colombiano. «Muchas de esas inconformidades podrían solucionarse mediante espacios de concertación, pero nada o muy poco se ha hecho, por lo que la situación permanece y se agrava», manifestó.
En un tono crítico, el exgobernador cuestionó la actuación de las autoridades, al considerar que no han dimensionado las consecuencias que generan los constantes bloqueos sobre la vía Panamericana. También hizo un llamado a los caucanos para asumir una posición activa frente a los desafíos del departamento y trabajar unidos en la búsqueda de soluciones. «El Cauca tiene condiciones para generar bienestar, desarrollo y oportunidades para todos, pero si no actuamos con responsabilidad seguiremos atrapados en un círculo de desconfianza, enfrentamiento y violencia», concluyó.