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El run run

Hoy es Domingo 01 de Noviembre de 2026. La frase para comenzar la sección de opinión: “La alegría del alma forma los días más bellos de la vida en cualquier época que sea”. (Sócrates)

… Seguimos haciendo el llamado para que dejen en libertad a todas las personas que siguen secuestradas en varios municipios del Cauca. Ninguna causa puede justificar el sufrimiento que hoy afrontan estas familias.

 

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… Popayán se convierte en centro estratégico de la acción humanitaria del CICR en el suroccidente colombiano

La apertura de la oficina principal de la subdelegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Popayán es una noticia importante para el Cauca y para toda la región suroccidental del país. Que este organismo internacional haya escogido la capital caucana como centro de coordinación de sus operaciones en Cauca, Valle del Cauca, Nariño, Tolima y Quindío representa un reconocimiento a la compleja realidad humanitaria que enfrenta este territorio, pero también una oportunidad para fortalecer la atención a las comunidades afectadas por el conflicto armado. En un departamento donde persisten los desplazamientos, confinamientos, desapariciones y riesgos por artefactos explosivos, la cercanía de los equipos humanitarios puede marcar una diferencia en la oportunidad de sus respuestas.

Sin embargo, la presencia del CICR también debe llevar a una reflexión de fondo: el Cauca no puede acostumbrarse a convivir con la violencia ni depender permanentemente de organismos humanitarios para atender las consecuencias de un conflicto que sigue golpeando a la población civil. Su trabajo neutral, independiente e imparcial es fundamental para aliviar el sufrimiento de las comunidades, pero corresponde al Estado garantizar la seguridad, proteger la vida y recuperar los territorios afectados por la confrontación armada. La llegada de esta sede es una oportunidad para fortalecer la acción humanitaria, pero también un llamado urgente al Gobierno Nacional para que acompañe estos esfuerzos con inversión social, presencia institucional y acciones efectivas que permitan construir condiciones de paz y tranquilidad para los caucanos.

 

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… Cauca, entre explosiones y violencia: la inseguridad no da tregua

La violencia sigue golpeando al departamento del Cauca. En cuestión de horas, dos hechos de orden público registrados en diferentes puntos del territorio vuelven a encender las alarmas sobre la difícil situación de seguridad que enfrentan las comunidades y quienes transitan por la vía Panamericana.

Por un lado, en el sur del Cauca, un nuevo atentado con una motocicleta cargada de explosivos habría afectado las antiguas casetas del peaje de El Mango, en el sector de La Depresión, entre Rosas y Patía. Por otro, en la zona centro, una persona perdió la vida y otra resultó herida en un ataque con arma de fuego ocurrido en la vereda Octavio, jurisdicción de Piendamó.

Dos hechos distintos, en dos zonas del departamento, pero con una preocupación en común: la inseguridad sigue cobrando fuerza y la tranquilidad de los caucanos parece cada vez más amenazada.

La vía Panamericana, principal corredor de movilidad y conexión del suroccidente colombiano, vuelve a estar en el centro de las preocupaciones. Los atentados, los hechos criminales y los riesgos para transportadores, viajeros y comunidades cercanas generan incertidumbre entre quienes deben movilizarse diariamente por esta carretera.

La pregunta que hoy se hacen los caucanos es inevitable: ¿hasta cuándo tendrán que vivir entre el temor, las explosiones y los hechos de sangre?

El departamento necesita respuestas, acciones contundentes y resultados concretos de las autoridades. No basta con rechazar los hechos violentos después de cada tragedia; se requiere garantizar la seguridad, proteger la vida y recuperar la tranquilidad en las carreteras y zonas rurales.

El Cauca no puede acostumbrarse a vivir bajo el miedo. La seguridad de sus habitantes no puede seguir esperando.

 

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… Pacto Histórico en el Cauca: ¿participación de las bases o decisiones desde las cúpulas?

Un interesante pulso político se viene librando al interior del Pacto Histórico en el Cauca. Los protagonistas son el senador Ferney Silva Idrobo y el representante a la Cámara Jorge Hernán Bastidas, quienes han dejado ver sus diferencias frente al mecanismo que debería utilizarse para escoger los candidatos de esta colectividad de cara a las próximas elecciones locales y regionales.

Mientras Silva Idrobo defiende la participación ciudadana y la consulta a las bases como herramientas para definir las candidaturas, Bastidas tendría una postura diferente, que sus contradictores interpretan como un intento de concentrar las decisiones sobre las designaciones políticas.

Las dos posiciones han sido expuestas en distintos encuentros políticos y dejan en evidencia que, más allá de las coincidencias ideológicas, también existen diferencias sobre quién debe tener la última palabra en la construcción de los proyectos electorales del Pacto Histórico en el departamento.

Este pulso podría terminar favoreciendo al senador Silva Idrobo, quien parece encontrar en la defensa de la participación de las bases una bandera política para ganar terreno dentro de la colectividad.

Sin embargo, su trayectoria también genera comentarios en algunos sectores. Su pasado en las filas del liberalismo y su posterior llegada al escenario de la izquierda hacen parte de las discusiones sobre su recorrido y posicionamiento político.

La verdadera prueba estará en determinar si el Pacto Histórico está dispuesto a abrir sus decisiones a la ciudadanía y a sus militantes o si, por el contrario, las candidaturas seguirán dependiendo de acuerdos entre dirigentes y sectores de poder.

Al final, la discusión va más allá de Silva y Bastidas: pone sobre la mesa una pregunta fundamental para el futuro de esta fuerza política en el Cauca: ¿mandan las bases o mandan los dirigentes?

 

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… César Cristian Gómez mueve sus fichas políticas en Popayán: reuniones con líderes liberales y acercamientos con otros sectores

El exalcalde de Popayán y excongresista César Cristian Gómez Castro parece no estar dispuesto a quedarse por fuera del próximo escenario político del Cauca. En los últimos días se le ha visto bastante activo, recorriendo comunas y corregimientos de la capital caucana, donde viene sosteniendo encuentros con líderes y lideresas del Partido Liberal.

Pero su agenda no se limitaría al liberalismo. También se conocen acercamientos y conversaciones con representantes de otros sectores políticos de Popayán y del departamento, movimientos que empiezan a despertar comentarios y especulaciones sobre sus próximos pasos en el tablero electoral.

Aunque todavía no hay anuncios oficiales sobre sus aspiraciones, su presencia en reuniones políticas y su acercamiento a diferentes sectores dejan claro que sigue trabajando en la construcción de relaciones y posibles alianzas.

La pregunta que empieza a tomar fuerza en los corrillos políticos es: ¿estará César Cristian Gómez preparando su regreso a la primera línea de la política payanesa o simplemente está reorganizando sus fuerzas para tener protagonismo en las próximas elecciones?

Por ahora, el exmandatario se mueve, conversa, escucha y suma acercamientos. Y en política, cuando alguien empieza a recorrer nuevamente las comunas y a tender puentes con diferentes sectores, pocas veces pasa inadvertido.

César Cristian está activo y su movimiento seguramente dará de qué hablar en los próximos meses. Tiene muy inquietos a quienes ahora llegaron al liberalismo y se consideran “jefes” cuando no han tenido ese reconocimiento en dicha colectividad política debido a que se han paseado por otros directorios.

 

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…Elías Larrahondo no quiere candidaturas, pero sí protagonismo político en el Cauca

El exgobernador del Cauca, Elías Larrahondo Carabalí, dejó claro que, por ahora, no tiene aspiraciones a ningún cargo de elección popular. Según ha manifestado, su interés está puesto en seguir opinando sobre la realidad política, social y administrativa del departamento y, al mismo tiempo, avanzar en el fortalecimiento y organización del partido Colombia Renaciente en los diferentes municipios.

Larrahondo también marcó distancia frente a la actual administración departamental, dejando entrever que no comparte necesariamente su rumbo y que continuará ejerciendo una posición política independiente frente a las decisiones que se adopten desde el gobierno seccional.

Sin embargo, que no tenga aspiraciones electorales no significa que vaya a desaparecer del escenario político. Por el contrario, su intención de recorrer los municipios y consolidar las estructuras de Colombia Renaciente lo ubica como un actor que buscará tener voz y participación en las próximas elecciones.

Así las cosas, el exmandatario parece tener clara su estrategia: no busca estar en el tarjetón, pero sí tener presencia en las discusiones, los acuerdos y las decisiones políticas que se avecinan en el Cauca.

En política no siempre hay que aspirar a un cargo para jugar un papel determinante. Y Elías Larrahondo parece dispuesto a demostrarlo.

 

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Editorial: Cauca: ni siquiera las celebraciones de la niñez logran apartar el fantasma de la violencia

El comienzo del puente festivo, marcado por la celebración de la fiesta de la niñez y las tradicionales actividades de disfraces en el marco del Halloween, estuvo nuevamente empañado por los hechos de violencia en el departamento del Cauca. Mientras las familias buscaban espacios de integración y alegría para los niños, niñas y adolescentes, en diferentes municipios se registraban situaciones que reflejan la persistencia del conflicto y la inseguridad. Un nuevo atentado con una motocicleta bomba contra lo que quedaba de las casetas del peaje de El Mango, en el sector de La Depresión, sobre la vía Panamericana, en el sur del departamento, encendió las alarmas. Por fortuna, este hecho no dejó personas heridas ni víctimas mortales. Sin embargo, posteriormente se conoció de un ataque con arma de fuego en la vereda Octavio, jurisdicción de Piendamó, que dejó una persona muerta y otra herida. A esto se sumó el secuestro de un docente pensionado en este mismo municipio de la zona centro.

Resulta preocupante y doloroso que, incluso en jornadas que deberían estar dedicadas a la alegría, la recreación y la protección de la niñez, el Cauca siga enfrentando episodios de violencia que alteran la tranquilidad de sus habitantes. Los niños y las familias merecen crecer y compartir en entornos seguros, sin tener que convivir con el miedo a los atentados, los homicidios, los secuestros y las acciones de los grupos armados y estructuras criminales. El departamento continúa siendo escenario de un conflicto que no ha podido superarse y cuyas consecuencias recaen, principalmente, sobre las comunidades rurales, los transportadores, los comerciantes y la población civil. No podemos permitir que estos hechos terminen convirtiéndose en parte de la cotidianidad ni que la sociedad se acostumbre a vivir entre el temor y la incertidumbre.

Es urgente que el Gobierno Nacional pase de los anuncios a las acciones concretas. El Cauca necesita una presencia institucional efectiva, con capacidades operativas de la Policía y el Ejército, estrategias de prevención, inteligencia, control territorial y protección de la población civil. También se requiere una respuesta integral que atienda las causas sociales y económicas que mantienen abiertas las heridas del conflicto. La seguridad de los caucanos no puede seguir siendo una promesa aplazada ni depender de reacciones después de cada tragedia. Las comunidades necesitan garantías para vivir, trabajar, movilizarse y celebrar sus tradiciones sin miedo. La niñez merece un Cauca de oportunidades y esperanza, no un territorio donde las explosiones, los disparos y los secuestros sigan robándole la tranquilidad a las familias.

 

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La Universidad del Cauca: Elfuturo de nuestras nuevas generaciones comienza hoy.

Nelson Palechor Obando. Md.

La Universidad del Cauca tiene el desafío histórico de transformarse para impulsar el desarrollo científico, tecnológico, económico, social y ambiental del suroccidente colombiano.

Necesitamos una universidad pública moderna, incluyente y de excelencia, que fortalezca la investigación, la inteligencia artificial, la innovación, el emprendimiento y la formación de profesionales capaces de crear oportunidades y resolver los problemas reales de nuestros territorios.

Es fundamental articular la Facultad de Ciencias de la Salud con el Hospital Universitario San José y la red hospitalaria regional para fortalecer la formación especializada, supra especializada, la investigación clínica y la atención de alta complejidad.

También debemos abrir más oportunidades para jóvenes indígenas, campesinos, afrocolombianos y poblaciones vulnerables, reconociendo sus saberes y promoviendo la equidad.

La Universidad del Cauca debe ser protagonista del desarrollo regional, con transparencia, autonomía, resultados verificables y visión de futuro.

La pregunta es: ¿estamos preparando nuestra universidad para los desafíos de 2030-2040?

 

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Tomado del diario El Tiempo. Quién tiene tiempo para gobernar?

Por Patricia Rincòn Mazo.

Las mujeres dejamos de ser amas de casa para convertirnos en ejecutivas de casa. No abandonamos la administración del hogar cuando entramos al mercado laboral, la modernizamos. Y es cierto para casi todas, especialmente las mujeres cabeza de hogar.
Ahora coordinamos agendas, presupuestos y planes de contingencia. Gestionamos la logística del hogar —matrículas, mercado, citas médicas y finanzas— mientras resolvemos las urgencias del día a día: el disfraz de última hora, la cartulina olvidada o la lonchera saludable de las seis de la mañana.
Un sofisticado sistema de gestión que funciona simultáneamente con nuestras responsabilidades laborales. Hemos aprendido a hacer más en menos tiempo. A anticiparnos, delegar, negociar y resolver. Lo curioso es que, mientras perfeccionábamos nuestras habilidades gerenciales, la responsabilidad de que todo funcionara siguió recayendo, en buena medida, sobre nuestros hombros.
Nos hicimos más eficientes. No necesariamente más libres. Según el Dane, las mujeres que realizan trabajo doméstico y de cuidado no remunerado dedican a estas actividades, en promedio, 7,5 horas diarias. Los hombres, 3,2 horas. Una diferencia de cuatro horas.
Hemos aprendido a administrar el valioso recurso del tiempo con una precisión extraordinaria, pero no hemos logrado que alcance para todo. Y mientras nosotras equilibramos las exigencias del hogar y de lo laboral, otros siguen ocupando buena parte de los espacios donde se decide el futuro del país. Según la Misión de Observación Electoral (MOE), en Colombia las mujeres representan más de la mitad del electorado, pero ocupan apenas el 29,3 % de las curules del Congreso elegido en 2026.
Y no es solo en el Congreso. En la Rama Judicial, las mujeres representan el 56,7 % de los empleados, pero apenas el 28 % de quienes ocupan las magistraturas de las altas cortes. En el Ejecutivo, Función Pública reporta una participación femenina cercana al 49 % en cargos decisorios, aunque las inconsistencias y limitaciones de cobertura de la información impiden conocer con precisión el panorama completo. Parece que cuanto más nos acercamos a la cima del poder, menos mujeres encontramos.
No pretendo que se explique esa diferencia únicamente por las horas dedicadas al cuidado. Pero sí que nos preguntemos cuántas mujeres capaces, con ideas y vocación de servicio, han descartado alguna vez la posibilidad de participar porque sencillamente no tienen tiempo. Y cuántas ni siquiera se han permitido imaginarlo. He conocido algunas.
Nos acostumbramos a que las mujeres podemos con todo. Y dejamos de preguntarnos cuánto nos cuesta.
Y así, mientras unas personas pueden dedicar sus horas a conquistar espacios de poder, otras deben seguir aplazando sus propios proyectos para que la vida de los demás funcione. No se trata de elegir entre cuidar y gobernar. Se trata de que ninguna mujer tenga que renunciar a sus aspiraciones porque el cuidado de los demás depende mayoritariamente de ella.
Hemos llegado a las universidades, las empresas y las instituciones, demostrando que sabemos administrar recursos, dirigir equipos y tomar decisiones complejas. Sin embargo, queda una conquista pendiente: que el tiempo y la equidad ganados no se traduzcan en nuevas cargas, sino en la libertad real de elegir nuestro destino.
Nos hemos vuelto expertas en hacer que todo funcione. Quizás haya llegado el momento de reservar parte de ese talento para dirigir nuestras vidas y nuestro tiempo, para invertirlo en lo que queremos, incluso para decidir si queremos gobernar y marcar la ruta de cómo podría funcionar el país.

 

 

 

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