Dos atentados con motocicletas-bomba en El Mango y Balboa, y un hostigamiento contra la estación de Policía de Totoró, encendieron las alarmas de seguridad en el departamento. Por fortuna, los tres episodios no dejaron personas heridas ni víctimas fatales.
Un puente festivo marcado por la violencia y la zozobra vivieron los habitantes del Cauca, tras registrarse dos atentados terroristas mediante motocicletas-bomba y un hostigamiento contra una estación de Policía, hechos atribuidos preliminarmente a estructuras de las disidencias de las FARC. El primer atentado ocurrió sobre la vía Panamericana, en el sector del peaje de El Mango, en La Depresión, al sur del departamento, donde la explosión ocasionó afectaciones y perjudicó especialmente a comerciantes y emprendedores de la zona. El segundo ataque se registró en la cabecera municipal de Balboa y, según las primeras informaciones, habría tenido como objetivo afectar las instalaciones de la estación de Policía.
A estos hechos se sumó el hostigamiento contra la estación policial del municipio de Totoró, protagonizado por otras estructuras armadas ilegales. Asimismo, se conocieron amenazas contra las casetas de los peajes ubicadas sobre la carretera Panamericana, que habrían sido declaradas objetivo militar. Aunque ninguno de los tres episodios dejó personas lesionadas o fallecidas, las acciones generaron temor entre las comunidades y preocupación por la seguridad de quienes transitan y desarrollan sus actividades económicas en estos corredores viales y municipios.
Frente a este panorama, tropas del Ejército Nacional intensificaron las operaciones militares en diferentes sectores del departamento con el propósito de combatir a los grupos armados ilegales y fortalecer la seguridad. La seguidilla de ataques vuelve a poner sobre la mesa la compleja situación de orden público que enfrenta el Cauca y la necesidad de mayores garantías para la población civil, los comerciantes, transportadores y trabajadores. Las comunidades esperan respuestas efectivas de las autoridades para evitar que la violencia siga afectando la tranquilidad y la economía regional.