Los transportadores de servicio público de pasajeros en el departamento del Cauca atraviesan una grave crisis económica que, según denuncias del gremio, los tiene al borde de la quiebra. Así lo manifestó Pastor Fernando Soto, vocero de los transportadores, quien aseguró que los permanentes hechos de violencia sobre la carretera Panamericana y otras vías del departamento han afectado directamente la operación y sostenibilidad del sector.
Soto indicó, durante su intervención en el espacio radial “Conversatorios de las Mañanas Noticias Mil.40”, que a la inseguridad se suma la disminución de usuarios y el deterioro de la infraestructura vial, especialmente en carreteras cuya responsabilidad recae en el departamento. Según explicó, la combinación de estos factores ha generado pérdidas económicas significativas, obligando a varias empresas y propietarios de vehículos a reducir rutas, disminuir frecuencias y enfrentar serias dificultades para cubrir gastos operativos.
El representante del gremio también cuestionó la falta de atención por parte de las autoridades, afirmando que ni el gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, ni el Gobierno Nacional han atendido los llamados del sector. “La situación económica del gremio transportador tocó fondo y la institucionalidad nos dejó solos”, expresó Soto, quien además lanzó fuertes críticas hacia el gobierno del presidente Gustavo Petro, señalando que su gestión ha sido “un desastre total” para el sector.
Finalmente, el vocero advirtió que la crisis ya está generando consecuencias laborales, pues varios transportadores han tenido que despedir empleados, mientras otros se han visto obligados a buscar nuevas alternativas económicas para subsistir, ante lo que calificó como un panorama incierto para el transporte público en el Cauca.