El senador y exgobernador del Cauca, Temístocles Ortega Narváez, lanzó un fuerte pronunciamiento sobre la situación que enfrenta el departamento, al advertir que la reiteración de bloqueos y demás alteraciones del orden público continúa causando graves afectaciones a la economía, la estabilidad social y la confianza de los ciudadanos. Señaló que, aunque las peticiones de distintos sectores pueden ser legítimas, las consecuencias de estas vías de hecho son enormes y terminan perjudicando el desarrollo del Cauca.
Ortega sostuvo que, pese a que actualmente existen importantes inversiones públicas y privadas en diferentes frentes del departamento, sus efectos positivos quedan opacados por los constantes episodios de crisis que, según afirmó, ocurren casi a diario. En ese sentido, criticó la respuesta de las autoridades locales y regionales, asegurando que «muy poco o nada se ha hecho» para prevenir estos hechos. Indicó que, si bien la solución no puede limitarse al uso de la fuerza pública, sí es responsabilidad de los gobiernos departamental y municipales crear mecanismos permanentes de diálogo, atención y resolución de conflictos que permitan atender oportunamente las reclamaciones de las comunidades antes de que desemboquen en bloqueos o situaciones de mayor gravedad.
En un tono especialmente crítico, el congresista manifestó que las autoridades deben asumir con mayor decisión el liderazgo que exige la actual coyuntura y dejar de actuar con indiferencia frente a los problemas del departamento. Incluso afirmó que desconoce si la falta de reacción obedece a desconocimiento de las consecuencias que generan estos hechos o a desidia institucional, pero advirtió que cualquiera de las dos situaciones resulta preocupante. Asimismo, cuestionó lo que calificó como una evidente falta de liderazgo y visión estratégica de los actuales mandatarios, al considerar que permanecen concentrados en asuntos menores mientras el Cauca enfrenta desafíos estructurales en materia de seguridad, desarrollo y gobernabilidad. Finalmente, hizo un llamado a todos los caucanos para asumir una posición activa frente a la realidad del departamento, señalando que solo con el compromiso de la propia ciudadanía será posible romper el ciclo de desconfianza, confrontación y violencia que afecta al territorio.