Dos graves hechos de orden público registrados en menos de ocho horas encendieron las alertas sobre la seguridad y la convivencia ciudadana en el departamento del Cauca.
El primero ocurrió cuando la senadora Aída Quilcué Vivas y su esquema de seguridad fueron secuestrados por sujetos pertenecientes a la estructura Dagoberto Ramos de las disidencias de las Farc. La interceptación se produjo mientras la congresista se desplazaba desde La Plata (Huila) hacia Popayán, en el sector del Páramo, jurisdicción del municipio de Inzá.
Horas después, y ante la fuerte presión ejercida por la Policía, el Ejército y la Guardia Indígena, la senadora fue dejada en libertad en el corregimiento de Gabriel López, municipio de Totoró.
A este hecho se sumó, en horas de la noche, una acción armada sobre la vía Panamericana contra el alcalde del municipio de Morales, Óscar Guachetá Arrubla. El mandatario fue interceptado cuando viajaba desde el aeropuerto de Cali hacia su municipio. El alcalde resultó ileso, mientras que el secretario de Gobierno sufrió algunas lesiones. Ambos lograron llegar hasta Piendamó, donde recibieron atención médica.
Frente a estos hechos, el gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, rechazó lo sucedido y advirtió sobre la gravedad de la situación de seguridad en el departamento.
“En menos de ocho horas se han registrado graves hechos que atentan contra la vida e integridad de dirigentes y autoridades territoriales en el Cauca. A la interceptación de la senadora Aída Quilcué se suma la del alcalde de Morales y su secretario de Gobierno, quienes fueron abordados por hombres armados en la vía Panamericana cuando regresaban a su municipio, tras adelantar gestiones ante el Gobierno Nacional en Bogotá”, señaló el mandatario.
El gobernador destacó que la activación de los protocolos y la articulación entre la institucionalidad y la Fuerza Pública permitieron que los funcionarios se encuentren a salvo y bajo valoración médica. Asimismo, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional para reforzar la seguridad en la vía Panamericana, corredor estratégico para el Cauca y el país, y avanzar en el esclarecimiento de lo ocurrido.
Finalmente, reiteró el rechazo categórico a estos hechos y subrayó que garantizar la vida y la seguridad es una responsabilidad ineludible del Estado y una condición esencial para el ejercicio de la democracia y la gobernabilidad en los territorios.