Versiòn de Portafolio.
Pasados los cinco primeros meses del año, el incremento del salario mínimo y los cambios en la jornada laboral han empezado a generar efectos visibles en la operación de las compañías del país.
Reducción de personal ante costos crecientes
El estudio indica que el 64% de las empresas ha tenido que reducir su planta de personal debido al incremento de los costos laborales. De ese total, un 44% realizó ajustes moderados, mientras que un 20% aplicó recortes significativos.
Esto significa que, en términos absolutos, miles de trabajadores han visto modificadas sus condiciones laborales o han perdido su empleo, afectando la dinámica del empleo formal en distintos sectores. Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, afirmó que las empresas están enfrentando “una etapa de ajuste forzado”, en la que las decisiones sobre contratación y retención de personal son cada vez más delicadas.
Preparación empresarial limitada
La preparación de las empresas para asumir los nuevos costos laborales ha sido limitada. Solo el 15% de las compañías considera haber estado bien preparado para afrontar los cambios salariales y de jornada laboral, mientras que un 45% reconoce tener poca o ninguna capacidad de adaptación.
Este déficit de preparación repercute directamente en la sostenibilidad de las operaciones, obligando a las empresas a tomar medidas rápidas para mantener sus niveles de productividad y evitar mayores pérdidas financieras durante los primeros meses de 2026.
Incremento de costos y medidas adoptadas
El 61% de los empresarios reporta que los costos laborales han aumentado de manera significativa, y otro 32% señala incrementos moderados. Para mitigar estos impactos, las compañías han recurrido a varias estrategias. La automatización de procesos ha sido adoptada por el 25% de los encuestados, mientras que un 23% ha ajustado precios y un 22% ha reducido personal.
Comparado con febrero, los ajustes de precios disminuyeron del 31% al 23%, mientras que la absorción de costos mediante reducción de márgenes pasó del 11% al 22%, lo que evidencia una mayor presión sobre la rentabilidad y una capacidad limitada de trasladar los costos al consumidor final.
Modificaciones en horarios y operaciones
El impacto del aumento salarial también se refleja en la operación diaria de las empresas. El 51% de los negocios ha reducido sus actividades en horarios nocturnos, un incremento de 11 puntos frente a febrero. Además, un 15% adicional planea implementar esta medida durante el resto del año.
Esta estrategia busca optimizar los recursos disponibles y minimizar costos adicionales, aunque implica cambios en la oferta de servicios y atención al público, afectando potencialmente la experiencia de los clientes y la disponibilidad de servicios en horarios extendidos.
Automatización como herramienta frente a los costos crecientes
La automatización se ha consolidado como una herramienta clave para enfrentar el aumento del salario mínimo y la presión sobre los costos laborales.
El 53% de los empresarios afirma haber fortalecido estos procesos de manera moderada o significativa, mientras que otro 16% planea implementar nuevas automatizaciones antes de finalizar 2026.
Este incremento en el uso de tecnología refleja cómo las compañías buscan mantener la productividad sin incrementar la planta de personal, reduciendo errores operativos y aumentando la eficiencia en tareas repetitivas.
Cautela en la contratación de personal
El sondeo muestra un panorama de mayor cautela en los planes de contratación. Cerca del 80% de las empresas ajustó sus planes de incorporación de personal para 2026, ya sea de manera significativa o moderada.
Solo un 3% proyecta aumentar su plantilla, lo que evidencia que los empresarios priorizan la contención de costos sobre la expansión de personal frente al aumento del salario mínimo.
Estas decisiones impactan la disponibilidad de empleo formal, sino también la planificación de crecimiento de las compañías durante el año.
Riesgos para la economía formal
El estudio de Fenalco advierte sobre riesgos cada vez más visibles para la economía formal. La pérdida de competitividad frente a la informalidad, la reducción de los planes de inversión y las dificultades para mantener el empleo formal se posicionan como los principales desafíos.
Estas preocupaciones reflejan cómo los ajustes internos de las empresas pueden tener efectos más amplios en el mercado laboral y la dinámica económica, afectando la estabilidad del empleo formal y la capacidad de generación de valor agregado en distintos sectores.
Medidas complementarias adoptadas por las empresas
Además de automatización y reducción de personal o ajustes de precios, las compañías han implementado medidas adicionales para mantener la operación frente a los costos crecientes.
Entre estas estrategias se encuentran la optimización de procesos internos, reorganización de recursos y reducción de gastos operativos.
Constanza Gómez Guasca
Redacción de Economía y Negocios