Esta semana, en el Congreso de la República se vive una puja por la posible aprobación de la reforma laboral, un proyecto que ya fue hundido en el Legislativo, pero que revivió hace algunas semanas.
Son varias las voces expertas que han hecho un análisis del proyecto que sería aprobado y cambiaría algunas de las leyes laborales que llevan instauradas desde hace varios años en el país.
El centro de pensamiento aseguró que habría un retroceso en la juventud trabajadora, pues la figura del contrato de aprendizaje se estableció desde 2022 precisamente como un mecanismo para incentivar a las empresas a contratar jóvenes, permitiéndoles iniciar su vida laboral y adquirir experiencia. Especialmente, en un contexto en que la tasa de desempleo juvenil es significativamente mayor al desempleo total, 17,1 %.
De otro lado, Anif también precisa que las mypimes constituyen cerca del 98 % del tejido empresarial colombiano. Ahí, las microempresas son las unidades de mayor peso, constituyendo un 90 % del total de empresas del país.
En ese sentido, incrementar los costos salariales de las empresas es perjudicial, especialmente para esas unidades productivas que tienen menor capacidad financiera de asumir nuevas cargas.
“En el primer trimestre de 2025, los trabajadores formales reportaron en promedio un tiempo de desplazamiento de 38 minutos por trayecto hacia sus lugares de trabajo, según datos de la GEIH. Esto significa que un trabajador formal destina 1,3 horas diarias (76 minutos) para desplazarse al finalizar su jornada laboral”, indicó Anif.Precisan que, de aprobarse la propuesta que expone el artículo 12 de la reforma laboral, el cual permite a los trabajadores concentrar su jornada laboral semanal en menos días, es decir, pasar de seis a cinco días laborales por semana, o de cinco a cuatro días, según sea el caso, se puede esperar un beneficio significativo en el bienestar de los trabajadores.