Con palabras de profundo dolor e indignación, el gobernador del Cauca, Jorge Octavio Guzmán, denunció un nuevo ataque guerrillero ocurrido en la noche del martesen el corregimiento de El Estrecho, municipio de El Patía. En un mensaje difundido a través de su cuenta de X (antes Twitter), el mandatario expresó la angustia de las comunidades rurales que nuevamente fueron víctimas de la violencia.
“En El Estrecho, Patía, nuestros campesinos viven otra noche de terror. Las escenas indescriptibles nos duelen en el alma”, escribió el gobernador. Según detalló, desde una volqueta fueron lanzados al menos cuatro tatucos (artefactos explosivos artesanales) contra la estación de Policía, en una clara incursión armada que volvió a estremecer la tranquilidad de esta población del sur del departamento.
Aunque las autoridades no han entregado un balance oficial de víctimas, se habla de varios heridos y significativos daños materiales, lo que agrava aún más la ya delicada situación de orden público que se vive en el Cauca.
El gobernador hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional: “Alzamos la voz desde el territorio, ¡No más indolencia! ¡No podemos estar condenados al olvido!”. Sus palabras reflejan el sentimiento generalizado de abandono por parte del Estado, en una región históricamente golpeada por el conflicto armado y la presencia de grupos ilegales.
El atentado en El Estrecho se suma a otros hechos de violencia registrados en las últimas horas en municipios como Toribío, Suárez, y zonas del Macizo Colombiano, confirmando una preocupante escalada terrorista que amenaza la seguridad y estabilidad del departamento.
Organizaciones sociales, defensores de derechos humanos y líderes comunitarios han respaldado el pronunciamiento del gobernador, exigiendo acciones inmediatas para proteger a la población civil y restablecer el orden en el territorio caucano.