Las autoridades investigan una nueva denuncia sobre la presunta utilización de la población civil por parte de las disidencias de las Farc en el Cañón del Micay, luego de conocerse que habitantes del sector de El Filo, entre los municipios de El Tambo y Argelia, habrían sido obligados a asistir a una concentración para promover una asonada contra tropas del Ejército Nacional que desarrollan operaciones en esa zona del departamento del Cauca. De acuerdo con la información preliminar, la orden habría sido impartida por alias «Gurrumino», mientras que alias «Samuel» y alias «El Gordo» tendrían la responsabilidad de coordinar la convocatoria.
Según las versiones conocidas, los pobladores fueron advertidos de que quienes no asistieran al encuentro tendrían que pagar una multa impuesta por la estructura armada ilegal. Las autoridades verifican además imágenes aéreas en las que se observa una importante concentración de personas y motocicletas cerca de varias viviendas rurales, con el fin de establecer si la comunidad fue obligada a participar en esta actividad y si existieron mecanismos de presión o intimidación para obstaculizar las operaciones de la Fuerza Pública.
Este no sería un hecho aislado. En varias oportunidades, durante operaciones militares adelantadas en el Cañón del Micay, las autoridades han denunciado que los grupos armados ilegales recurren a la instrumentalización de la población civil para intentar frenar el avance de las tropas, mediante asonadas, bloqueos y concentraciones forzadas. Estas acciones, además de poner en riesgo a las comunidades, representan una grave vulneración del Derecho Internacional Humanitario, razón por la cual las autoridades reiteraron el llamado a respetar a la población civil y anunciaron que continuarán las investigaciones para identificar a los responsables de estas presuntas intimidaciones.