A pocos días de finalizar el gobierno del presidente Gustavo Petro, una de las decisiones que más controversia ha despertado tiene como escenario al departamento del Cauca. Un borrador de resolución del Ministerio de Salud establece la entrega de cerca de 300.000 millones de pesos al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), organización con sede principal en este departamento, para fortalecer el Sistema Indígena de Salud Propio e Intercultural (SISPI).
La iniciativa, que sería oficializada por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, contempla que los recursos que hasta ahora administraba la Asociación Indígena del Cauca (AIC EPS-I) pasen a ser manejados dentro del nuevo modelo de salud indígena liderado por los pueblos originarios. La medida hace parte de la transición impulsada por el actual Gobierno hacia un esquema de atención con enfoque diferencial para las comunidades indígenas.
Sin embargo, la decisión ha generado inquietud entre diferentes sectores del sistema de salud y del ámbito político, debido a que se adopta en los últimos días de la actual administración y en pleno proceso de empalme con el gobierno del presidente electo, Abelardo De La Espriella. Voces críticas consideran que una decisión de esta magnitud debería ser revisada por la administración entrante, especialmente cuando se ha solicitado claridad sobre el estado de las finanzas públicas y el manejo de los recursos del Estado.
La polémica se suma a otros movimientos de última hora del Gobierno Nacional, entre ellos nombramientos provisionales en consulados de Colombia en Ecuador y Venezuela, así como la designación de nuevos notarios en distintas regiones del país. Estas actuaciones han motivado llamados del vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, para que se suspendan decisiones administrativas de carácter provisional mientras concluye el proceso de transición entre gobiernos.