Versiòn Infobae.
Con la muerte de Germán Vargas Lleras, el 8 de mayo de 2026, la política colombiana pierde una de sus voces más críticas y documentadas sobre los procesos de paz con grupos armados, particularmente aquellos carentes de hoja de ruta y con participación de organizaciones criminales. Su fallecimiento marca el fin de una trayectoria que incluyó momentos de enfrentamientos parlamentarios, gestiones ejecutivas y una defensa constante de la institucionalidad.
La familia del exvicepresidente Germán Vargas Lleras anunció los detalles de las honras fúnebres y la velación que se realizará este fin de semana en Bogotá.
A través de una invitación difundida públicamente, se informó que la velación tendrá lugar en el Salón Bolívar del Palacio San Carlos. La jornada se iniciò el sábado 9 de mayo y sigue hoy domingo 10 de mayo entre las 10:00 de la mañana y las 6:00 de la tarde para quienes deseen acompañar a la familia y despedir al exvicepresidente.
En octubre de 2001, Vargas Lleras, entonces senador de la República, encabezó un debate parlamentario
considerado histórico, en el que denunció que la zona de distensión del Caguán –establecida por el gobierno del presidente Andrés Pastrana para la guerrilla de las Farc– se había convertido en un enclave criminal con presencia de cultivos ilícitos, secuestros y lavado de dinero.
En esa intervención, presentó cifras específicas: “En la zona neutral, en poder de la guerrilla de las Farc, se han cometido delitos inadmisibles. De acuerdo con las evidencias, en esos 42.139 kilómetros se han mantenido a 132 secuestrados, de los cuales 17 fueron asesinados allí mismo, incluso después de que sus familias pagaran el rescate”, citó entonces Vargas Lleras ante el Congreso.
Vargas Lleras, de denunciante parlamentario a ejecutor de políticas sociales
El paso de Vargas Lleras por el Congreso de la República estuvo marcado por cuestionamientos frontales a las negociaciones de paz, primero durante el gobierno de Andrés Pastrana y, posteriormente, frente a los procesos impulsados por Gustavo Petro. Sobre la región del Caguán, fue enfático: “No podemos seguir permitiendo que el Caguán sea un Estado dentro del Estado. Mientras el Gobierno se sienta a dialogar en una mesa, las Farc utilizan ese territorio para fortalecerse militarmente, lavar dinero y planear ataques contra el resto del país”, sostuvo el político colombiano ante el Senado en 2001.
Durante el gobierno de Juan Manuel Santos, Vargas Lleras asumió la vicepresidencia y se enfocó en la modernización de la infraestructura nacional y en el desarrollo de políticas sociales, dejando de lado su papel de crítico para dedicarse a la gestión ejecutiva. Fue responsable de la ejecución del programa de 100.000 viviendas gratis para personas vulnerables y del último gran salto en infraestructura vial que registró Colombia en las últimas décadas.
Aunque durante esos años se mantuvo en silencio respecto a las negociaciones de paz con las Farc, Vargas Lleras regresó posteriormente a la arena del debate público como columnista en El Tiempo. En este espacio, se consolidó como uno de los opositores más vehementes a la política de Paz total del presidente Gustavo Petro. En efecto, acusó al actual gobierno de falta de agenda, impunidad y de haber incrementado la violencia en el país, mientras cuestionaba los lineamientos y los compromisos asumidos en los recientes acercamientos con grupos armados ilegales.
En definitiva, Germán Vargas Lleras fue un severo crítico de los procesos de paz en Colombia. Su fallecimiento deja un vacío en el sector político que demandaba enfoque, agenda y resultados en materia de seguridad y legalidad, según documentó El Tiempo en sus análisis y columnas.
La firma del Acuerdo de Paz 2016 con las Farc bajo Juan Manuel Santos coincidió con el rol técnico y operativo de Vargas Lleras en el Ejecutivo, que no se pronunció públicamente sobre el proceso. Solo después, ya fuera de la vicepresidencia, retomó la crítica. Desde su columna publicada en septiembre de 2025 en El Tiempo, manifestó: “En estos tres años Petro empoderó a los narcos, dejó las zonas cocaleras bajo su control y nunca ha mostrado el menor interés en erradicar ni en combatir la producción de coca; no cooperó judicialmente y suspendió la extradición de muy peligrosos delincuentes… prueba de la desbordada tolerancia con que este gobierno maneja sus negociaciones de paz”.
Impedido por su enfermedad para postularse como candidato presidencial, Vargas Lleras orientó el debate político a través de sus columnas, en las que advertía sobre el riesgo de que la complacencia con actores armados ilegales se consolidara bajo el pretexto de la paz. En una de sus reflexiones más citadas, reiteró: “La complacencia con las estructuras criminales bajo la farsa de la ‘paz total’. Estamos en un punto de quiebre y nos enfrentamos a un debate decisivo. De un lado, un sector político encabezado por Petro que quiere sustituir la Constitución para, entre otros objetivos, perpetuarse en el poder; y del otro, un país que valora las libertades y la separación de poderes”, conformerecuperó el periódico.