Versiòn Las2Orillas.
Sin ninguna explicación los habitantes de la vereda La Punta, en Tenjo, un municipio ubicado a dos horas de Bogotá, han visto cómo una mole gris de 65 hectáreas se levanta junto a sus cultivos. Se trata del centro de datos DC BG03, el más grande del país.
El lugar está a cargo de la empresa brasileña oData, que en 2024 pasó a manos de BlackRock, Microsoft y Nvidia.
Nvidia, la empresa que nació en un restaurante estadounidense en 1993, es dueña del 95,5 % de los chips que hacen funcionar la Inteligencia Artificial en el mundo. Sin embargo, eso no quiere decir que el gigante centro de datos que están construyendo en Tenjo le garantice algún beneficio real al municipio.
Para los tenjanos, el megacentro de datos es una oportunidad de inversión y de fuente empleo que, al mismo tiempo, les genera bastante preocupación. La bodega repleta de cables y monitores tiene un apetito desaforado puede llegar a consumir la energía de 100.000 personas, cinco veces más que la población total de Tenjo.
El crecimiento disparado que han tenido estos centros de datos a nivel mundial se corresponde con el auge de la Inteligencia Artificial. Entrenar dichos modelos de IA requiere mejores capacidades de cómputo y, por tanto, más electricidad, agua o aire para enfriarlos.
De hecho, oData presenta su proyecto como una gran innovación ambiental a su sistema de refrigeración Delta Cube, que funciona a punta de ventiladores y del aire fresco de la zona. Por ese motivo, según los dueños del centro de datos, no necesita gastar agua para refrescar los equipos.
Según un informe de EATON, los sistemas refrigerados únicamente por aire tienen un consumo mayor de electricidad, debido a que son menos eficientes.
Adicionalmente, el país se encuentra atravesando una fuerte crisis ambiental debido al “Fenómeno de El Niño” que, según pronósticos especializados, llegará a su fase más fuerte hacia final de año.
En especial presenta mayor riesgo el embalse de Chuza, perteneciente al sistema Chingaza, que es el principal proveedor de agua de la región donde se va a montar el gigante consumidor de electricidad de la Sabana de Bogotá.