Fueron 38 años de espera para obtener el título de propiedad del predio que cuenta con un área de 4,6 hectáreas, donde se encuentra el Colegio Técnico Agropecuario Margarita Legarda, en el corregimiento de Santa Leticia, municipio de Puracé, Cauca. La Agencia Nacional de Tierras —ANT— adjudicó este terreno baldío al municipio de Puracé, garantizando así la seguridad jurídica del predio para su uso educativo.
“Hoy es uno de esos días en los que celebramos que la espera terminó. Durante años, la incertidumbre de no tener la propiedad legal fue una preocupación constante, ya que cada vez que buscábamos mejoras o proyectos para que nuestros hijos estuvieran mejor, nos encontrábamos con lo mismo: no se puede porque no hay escrituras”, expresó Mónica Jaramillo, integrante de la Junta de Padres de Familia y egresada del colegio.
Además, Mónica agregó: “Celebramos que el colegio ya es de esta comunidad. Ahora sí, con los documentos en regla, vamos por proyectos, por mejoras en infraestructura y por todo lo que nuestros hijos merecen. Hoy empieza una nueva etapa”.
Precisamente, en el evento de entrega del título al municipio, y por ende a la comunidad educativa, la Alcaldía de Puracé anunció la contratación de inicio de la primera obra para la institución: la construcción de baterías sanitarias.
“A partir de la legalización de este predio por parte de la ANT, se genera la viabilidad técnica para que el municipio y el Estado en general pueda hacer inversión sobre este suelo. El resultado es inmediato: acabamos de socializar el proyecto de baterías sanitarias. Tiene una inversión de 216 millones de pesos, una duración de tres meses; inicia en marzo y finaliza en mayo del presente año”, señaló Camilo Acosta, ingeniero civil y funcionario de la Alcaldía de Puracé.
En sus inicios, el colegio ofrecía amplias oportunidades para prácticas, incluyendo cultivos y ganado, lo que evidenciaba un enfoque educativo práctico y productivo. Sin embargo, la falta de escrituras del terreno limitó durante años el desarrollo de nuevos proyectos y la ampliación de su oferta educativa.
“Durante un largo periodo, la falta de escrituras de propiedad del terreno impidió el desarrollo y la ejecución de nuevos proyectos, limitando significativamente la oferta educativa. Esto llevó a que el colegio, en la actualidad, no tuviera mucho que ofrecer más allá de la naturaleza existente”, manifestó Yolima Hoyos, integrante de la Junta de Padres de Familia de la institución.
Juan Andrés Melenge, representante legal de la Asociación de Padres de Familia, señaló que: “La institución educativa, tras haber obtenido un título, gracias a la gestión de la comunidad educativa, la administración municipal y la ANT, busca apoyo gubernamental para desarrollar diversos proyectos de expansión y mejora de infraestructura”. Entre las prioridades se encuentra la ampliación de las áreas destinadas a actividades agropecuarias, en coherencia con el enfoque productivo del colegio.
Durante evento de entrega del título la comunidad educativa presentó el proyecto para construcción de la Casa Taller para el desarrollo de la formación en ebanistería con infraestructura adecuada para el desarrollo de esta modalidad educativa, la implementación de un programa de reciclaje que involucra a toda la comunidad y la construcción de un polideportivo que permita a los estudiantes contar con espacios para actividades físicas, lúdicas y culturales. A esto se suma el mejoramiento general de la infraestructura del plantel, con el propósito de ofrecer mejores condiciones de aprendizaje a las futuras generaciones. Este proceso beneficia de manera directa a 680 estudiantes (263 niñas y 417 niños).
“La entrega del título de propiedad sobre 4,6 hectáreas a la Administración Municipal del terreno donde se encuentra la Institución Educativa Técnica Agropecuaria, representa un avance de alta importancia para la comunidad educativa. Esta limitación impedía que el Estado realizara inversiones para mejorar sus instalaciones, pero a partir de esta entrega vienen noticias muy buenas en término de desarrollo en infraestructura de saneamiento básico, alternativas pedagógicas y desarrollo psicosocial”, explicó Diana Herrera, coordinadora de la ANT.
Cabe resaltar que la mayoría de los padres de familia, así como un gran número de docentes, padres de familia y profesionales de la administración municipal, son egresados de la IE Técnica Agropecuaria Margarita Legarda, que hoy cuenta entre sus egresados con más de doscientos profesionales.
En este contexto, la Agencia Nacional de Tierras reafirma su compromiso con el fortalecimiento de la educación rural, avanzando en la formalización de predios que permiten llevar inversión, mejorar la infraestructura y generar nuevas oportunidades para las comunidades campesinas.