Versiòn Infobae.
La evolución de la inflación en Colombia durante el primer trimestre de 2026 superó los promedios históricos del siglo, sobre todo por el incremento en los precios de los servicios, lo que, de acuerdo con el análisis de Anif, pone en duda la eficacia de las políticas adoptadas por el Banco de la República y contribuye a la persistencia de presiones inflacionarias que dificultan el cumplimiento de la meta oficial situada en 3,0%.
El análisis de Anif enfatizó que esto está relacionado con “la persistente transmisión del ajuste salarial hacia los precios”, mecanismo que ha tenido especial protagonismo en el periodo analizado.
La decisión suscitó controversias dentro del propio Gobierno. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la reunión en desacuerdo, al sostener que la inflación era consecuencia sobre todo de choques de oferta —como el incremento en combustibles o el impacto de la guerra en Irán— y no de una presión excesiva de la demanda interna.
Ávila advirtió que tal endurecimiento monetario podría agravar los costos del crédito y dificultar la recuperación económica, especialmente tras el impacto de la ola invernal que afectó a nueve departamentos.
El documento de las minutas del Banco de la República destacó que “las expectativas de inflación total continúan elevadas y alejadas de la meta”, y que “la persistencia de expectativas de inflación no es compatible con el cumplimiento de la meta de 3,0% en el horizonte de política monetaria”.
Según Anif, históricamente cerca del 51% de la inflación anual se genera durante el primer trimestre. Para 2026, ese patrón se mantiene: “ya se habría causado cerca del 49% de la inflación proyectada para el año”, cuyo cierre Anif estima en 6,2%.
De acuerdo con el informe, las variaciones mensuales —enero (1,18%), febrero (1,08%) y marzo (0,78%)— también han rebasado los promedios de las dos últimas décadas, para los mismos meses, que se sitúan generalmente por debajo del 1%.
El ministro Ávila sostuvo que la situación actual no justifica una política monetaria contractiva tan pronunciada. Argumentó que factores externos, como el aumento de los precios internacionales de la energía y las condiciones del clima en varias regiones, han sido los motores principales de las recientes alzas de precios.
El debate sobre la orientación de la política económica se mantiene abierto y subraya la dificultad para lograr el objetivo de inflación de 3,0%, en un contexto donde, según los datos de la Junta Directiva del Banco de la República, “las expectativas de inflación a diferentes plazos implícitas en el mercado de deuda mostraron ligeras reducciones en marzo, pero continuaron alrededor del 7,0%”.