En Bogotá se desarrolla la CXX Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano, un encuentro que reúne a todos los arzobispos y obispos del país para reflexionar sobre la realidad nacional y la misión pastoral de la Iglesia. Durante la instalación oficial, el presidente del Episcopado hizo un llamado a que la Iglesia sea signo de esperanza y orientación ética frente a la violencia, el sufrimiento y los desafíos sociales que atraviesa Colombia, reafirmando su papel de acompañamiento espiritual y social en medio de la incertidumbre.
Monseñor Francisco Javier Múnera Correa destacó que esta asamblea busca reavivar la esperanza en los presbiterios, fortalecer la comunión eclesial y promover un acompañamiento cercano a los sacerdotes, de manera que puedan vivir su vocación con alegría, gratitud y responsabilidad. El encuentro también se plantea como un espacio de discernimiento para responder pastoralmente a las necesidades de las comunidades en los distintos territorios del país.
Asimismo, el Episcopado reiteró la opción preferencial por los pobres y el compromiso de la Iglesia con la cultura del cuidado, la prevención de abusos y la atención integral a las víctimas, subrayando la necesidad de construir caminos de reconciliación y dignidad humana. Con esta asamblea, la Iglesia en Colombia renueva su propósito de ser presencia cercana y esperanza viva en medio de las dificultades que enfrenta la nación.
A esta asamblea asiste el arzobispo de la arquidiócesis de Popayàn, monseñor Omar Alberto Sànchez Cubillos.