Versiòn Infobae.
Se cumplen dos semanas desde que el gobierno electo, encabezado por Abelardo de la Espriella y su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, designó al equipo que adelantará el riguroso empalme entre ambas administraciones.
En una entrevista concedida a El Colombiano, Restrepo aseguró que el equipo entrante concibe el proceso como una revisión a fondo del Estado y no como un trámite de relevo, que cerca de 1.300 personas distribuidas en 22 sectores estudian la situación del país y que usarán una plataforma de inteligencia artificial para verificar datos, documentos y contratos del gobierno saliente.
En cuanto a los hallazgos preliminares de los primeros días de empalme, el vicepresidente electo describió un panorama de deterioro institucional, fiscal y administrativo.
“Cuando uno encuentra un país en ese escenario de destrucción y de incapacidad gerencial, tiene que alertar a Colombia, alertar a las autoridades judiciales y señalarle al país que se trata de un problema grave. No estamos recibiendo un país que se esté manejando de manera adecuada”, continuó.
Restrepo también cuestionó decisiones del Ejecutivo saliente en sus últimos días, que incluye la idea de radicar en forma exprés una nueva reforma tributaria, según indicó el propio ministro de Hacienda, Germán Ávila, en los últimos días.
“Ellos han dicho que van a gobernar hasta el último día, y yo les he respondido: gobiernen hasta el último día, sí, pero no pueden comprometer al Estado de por vida. Lo que está ocurriendo con contrataciones billonarias, como la del Ministerio de Defensa por casi 13 billones de pesos y más, es una demostración de decisiones profundamente equivocadas que terminan atentando contra la estabilidad fiscal y el futuro de Colombia”, comentó Restrepo.
Los sectores bajo revisión y los reportes a la justicia
Al entrar en áreas concretas, Restrepo enumeró dependencias que, según dijo, ya muestran señales de alarma, centrando la atención en carteras como el Ministerio de Relaciones Exteriores.
“Ya estamos viendo que hay inquietudes de fondo en prácticamente todos los sectores, desafortunadamente. Decisiones, por ejemplo, de última hora y de manera masiva en contrataciones en Cancillería; incluso la suspensión de la provisionalidad de la carrera diplomática para dar paso a funcionarios del gobierno, más por intereses políticos”, comentó el vicepresidente a El Colombiano.
Sin embargo, habría otras entidades que también estarían presentando balances en rojo por presuntas irregularidades en las contrataciones o la falta de control sobre el gasto de recursos.
“También están las contrataciones billonarias en Defensa; las contrataciones masivas en el sector Trabajo, incluyendo Colpensiones; la destrucción técnica y de capacidad gerencial en Comercio, Industria y Turismo; y el ataque, o casi la quiebra total, de las finanzas públicas del país desde Hacienda”, comentó Restrepo.
Sobre la Ungrd y la Fiduprevisora, el vicepresidente electo dijo que habrá una revisión puntual. “Sobre eso ya se han pronunciado muchas de las autoridades judiciales. Sin embargo, hay que seguir atentos a los procesos más recientes de contratación”.
“Por ejemplo, hay que revisar con más lupa lo que viene sucediendo en la Fiduprevisora, donde se hicieron contrataciones, prácticamente a tres días de las elecciones, por cerca de 1,6 billones de pesos”, continuó.
Reformas, ministerios y seguridad en la agenda entrante
Entretanto, Restrepo descartó cualquier respaldo a una reforma tributaria impulsada por el actual gobierno en la recta final de su mandato. “Yo le diría al ministro Ávila que se ahorre el trabajito, que no necesitamos que presente absolutamente nada, que retire esa reforma, que al país no le interesa y que no sea irresponsable”.
También se pronunció sobre el futuro del Ministerio de la Igualdad y vinculó su postura a una decisión judicial. “Claramente, el Ministerio de la Igualdad hay que eliminarlo, entre otras razones, porque es una decisión de la Corte”.
Según explicó al diario, el problema no es solo la cartera sino el manejo de su personal. “Lo que resulta sorprendente es que el gobierno de Gustavo Petro, en lugar de responder al llamado de la Corte Constitucional, haya decidido reubicar y volver a contratar a todos los funcionarios del Ministerio de Igualdad en otras entidades”.