La creciente inseguridad en la vía Panamericana se ha convertido en una de las principales preocupaciones para quienes planean visitar el departamento del Cauca, especialmente la ciudad de Popayán durante la temporada de Semana Santa. Los constantes asaltos a mano armada sobre este corredor internacional han encendido las alarmas entre transportadores, turistas y habitantes de la región.
Los hechos más recientes evidencian la gravedad de la situación. A comienzos de año, delincuentes interceptaron dos vehículos tipo niñera y hurtaron 17 camionetas nuevas en el norte del departamento, mientras que en las últimas horas se registró el robo de un camión cargado con 16 motocicletas en el sur del Cauca. Estos casos, ocurridos en distintos puntos de la vía, reflejan un patrón de inseguridad que afecta tanto el transporte de mercancías como la movilidad de personas.
Transportadores y usuarios han reiterado sus llamados a las autoridades para que se refuerce la presencia de la fuerza pública en esta arteria vial. Sin embargo, persiste la percepción de una respuesta insuficiente por parte de la Policía y el Ejército, lo que ha permitido la acción de grupos armados ilegales y estructuras delincuenciales. La situación plantea un reto urgente para garantizar la seguridad en una de las rutas más importantes del suroccidente del país.