El director de Indepaz, Leonardo González Perafán, alertó sobre la grave situación que enfrentan niños, niñas y adolescentes en zonas rurales de Popayán, en medio de la expansión y disputa territorial de grupos armados ilegales. Según el análisis difundido por el defensor de derechos humanos, la guerra en la capital caucana ya no se expresa únicamente en combates o ataques visibles, sino también en formas silenciosas de presión, control y manipulación sobre las comunidades y especialmente sobre la población juvenil.
El escrito señala que Popayán se ha convertido en un corredor estratégico para estructuras armadas que operan entre municipios como El Tambo, Cajibío, Morales y Caldono, situación advertida por la Defensoría del Pueblo en la Alerta Temprana de Inminencia 004-2025 y en el Informe de Seguimiento 018-2026. Allí se evidencia el riesgo de utilización y reclutamiento de menores por parte del Frente Jaime Martínez del autodenominado Bloque Occidental Comandante Jacobo Arenas, especialmente en corregimientos rurales del noroccidente del municipio. Además, se advierte sobre el uso de adolescentes para actividades de mensajería, vigilancia, transporte de elementos y apoyo a economías ilegales, muchas veces bajo amenazas o presión comunitaria.
Leonardo González Perafán también expresó preocupación por el crecimiento del microtráfico, la circulación de panfletos amenazantes y la normalización de una cultura ligada al poder armado y al dinero fácil, factores que debilitan los entornos de protección de la niñez y la adolescencia. El director de Indepaz insistió en que enfrentar esta problemática requiere mucho más que operativos militares, planteando la necesidad de fortalecer las escuelas, apoyar a las familias, empoderar las organizaciones comunitarias y generar oportunidades reales para los jóvenes. “Cuando la guerra logra acercarse a los niños y adolescentes, no solo se pone en riesgo una generación: se compromete el futuro mismo de la sociedad”, concluye el documento.