- Publicidad -

Identifican a propietarios de camionetas de alta gama que ingresaron a la cárcel de Itagüí en polémica parranda vallenata

Versiòn Infobae.

El ingreso de camionetas de alta gama y un vehículo oficial a la cárcel de Itagüí, en Antioquia, durante una fiesta ilegal ha generado un fuerte debate sobre la posible complicidad de personal del Inpec y la facilidad con la que civiles y reclusos compartieron el control del penal.

Tres camionetas han sido identificadas tras la fiesta realizada el 8 de abril en la cárcel de La Paz, en Itagüí (Antioquia). Una Ford Ecosport, de uso oficial y placas EPW410, es propiedad del Inpec; una Toyota Land Cruiser 300, blanca e importada en 2022, figura a nombre del comerciante Jacobo Saldarriaga Suárez; y una Mercedes con matrícula KPO745 aún está bajo investigación para establecer su propietario.
Durante varias horas, los accesos a la cárcel de máxima y mediana seguridad estuvieron bajo control de un grupo de civiles vestidos de negro. Imágenes publicadas por la concejal Claudia Carrasquilla mostraron cómo habrían permitido el paso de decenas de personas sin registro previo y la circulación directa de camionetas de alta gama hacia la fiesta.

Según información revelada por el diario El Tiempo, una de las camionetas involucradas, la Ford Ecosport con placas EPW410, corresponde a un vehículo oficial, al parecer, era conducida por personal del Inpec.

La Toyota Land Cruiser 300, blanca y con placas LLY822, fue importada en 2022 y está relacionada con el comerciante de autos Jacobo Saldarriaga Suárez, que administra un local de vehículos de alta gama en Medellín. Además, se investiga si algunos ocupantes de esta camioneta asistieron a la fiesta, así como un posible caso de cambio indebido de placas.

Implicación de funcionarios del Inpec y sanciones recientes

La presencia del vehículo oficial en la fiesta compromete directamente a funcionarios del Inpec con las irregularidades en la cárcel. El dragoneante responsable de la Ford Ecosport, recientemente multado por violar normas de tránsito en Itagüí, es pieza clave en la investigación.

La fiesta vallenata del 8 de abril, organizada para alias Pocho y en medio de expectativas por la liberación de alias Lindolfo, expuso una presunta red de corrupción y delitos previos en la cárcel de Itagüí. Según El Tiempo, hace meses se investigan presuntas reuniones nocturnas entre reclusos y civiles para coordinar narcotráfico, extorsión y posibles homicidios.

Este episodio abrió nuevas líneas de investigación sobre enriquecimiento ilícito y conexión entre líderes internos y personal del Estado. Además, el escándalo ha afectado la mesa de diálogo entre las autoridades y las estructuras criminales, deteniendo temporalmente los acercamientos en medio de la contienda por la Presidencia de la República.

Compartir en:
Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
- Publicidad -
- Publicidad -

Contenido Relacionado