Versiòn Infobae.
A través de su cuenta oficial de X, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó que no reconoce los resultados de la jornada electoral del domingo 31 de mayo de 2026, en la que Abelardo de la Espriella obtuvo más de 10 millones de votos.
En su publicación, el mandatario colombiano cuestionó el proceso electoral y, en particular, el software utilizado para el conteo de votos, al que desde hace varios meses ha cuestionado por estar gestionado por empresas privadas.
Según el jefe de Estado, el preconteo de estas elecciones no tiene efectos jurídicos y señaló presuntas irregularidades en el software electoral, por lo que indicó que, como presidente de Colombia, no acepta los resultados del preconteo “de la firma privada de los hermanos Bautista”.
“El llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante. sus datos no son norma pública. Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista, porque debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado (sic)”, expresó Gustavo Petro en su cuenta oficial de X.
“Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales (sic)”, indicó el jefe de Estado.
El presidente Petro afirmó que las mesas ya impugnadas evidencian, según sus declaraciones, la existencia de miles de votos que habrían sido agregados sin la presencia de votantes.
Así las cosas, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, señaló que solo aceptará los resultados cuando las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República de los resultados de la jornada electoral.
“Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”, indicó el jefe de Estado.
Resultados
Luego de una jornada electoral cerrada el 31 de mayo, la definición presidencial en Colombia quedó pospuesta para una segunda vuelta, programada para el 21 de junio de 2026.
Los candidatos que competirán son Abelardo de la Espriella, representante de la derecha, e Iván Cepeda, postulado por el Pacto Histórico. Las encuestas anticipaban la posibilidad de un triunfo en primera vuelta, pero el conteo de votos reveló un escenario distinto, lo que obliga a una nueva cita en las urnas para decidir quién ocupará la Casa de Nariño.
El escrutinio ubicó a De la Espriella con el 43,72% de los votos y a Cepeda con el 40,92%, resultado que refleja la intensidad de la contienda y deja fuera a los demás aspirantes. Quienes lideran ahora deberán enfrentar una última ronda, cada uno con propuestas opuestas para el rumbo del país. Mientras De la Espriella buscará reafirmar el apoyo logrado, Cepeda intentará sumar voluntades para alcanzar la mayoría necesaria.
Las fuerzas políticas se concentran en captar el respaldo de los votantes de los candidatos eliminados. Entre ellos están las fórmulas de Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo (6,92%), Sergio Fajardo y Edna Bonilla (4,26%), Claudia López y Leonardo Huerta (0,95%), Santiago Botero y Carlos Cuevas (0,87%), y el voto en blanco (1,72%). El resultado final dependerá en gran parte de hacia dónde se inclinen estos sectores, según coinciden los analistas.
En Colombia, el sistema electoral prevé una segunda vuelta si ningún candidato supera el 50% más uno de los votos válidos en la primera vuelta, un mecanismo definido por la Constitución de 1991 para garantizar mayor legitimidad al ganador y evitar mandatos con respaldo limitado.