Kiev (EFE).- La tregua humanitaria acordada entre Ucrania y Rusia con mediación de Estados Unidos para permitir la entrada de ayuda y la evacuación de civiles de la ocupada ciudad ucraniana de Oleshki, en el sur del país invadido, entró oficialmente en vigor este martes a las 03:00 hora local (01:00 GMT).
Este alto el fuego localizado estuvo coordinado por el defensor del pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, y por la comisionada rusa de Derechos Humanos, Yana Lantrátova, aunque hasta el momento apenas han trascendido detalles sobre los pormenores y sobre cómo se supervisará su cumplimiento.
Los aproximadamente 2.000 habitantes que quedan en esta localidad tomada por Rusia al inicio de la guerra en 2022 se enfrentan desde hace meses a una crisis humanitaria que llevó al Papa León XIV -y más recientemente a la primera dama estadounidense, Melania Trump– a interceder por ellos ante el Kremlin.
Moscú denuncia que la población civil que queda en la ciudad sufre a causa de los ataques ucranianos, mientras que Kiev responsabiliza a las minas colocadas por las fuerzas invasoras de que los habitantes estén atrapados sin poder acceder a alimentos o medicinas.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, espera por ello que la primera fase de la tregua comience con la retirada de minas por parte de los rusos, para permitir a continuación la entrada de convoyes humanitarios y la salida de civiles a través de corredores seguros, hacia el destino que ellos elijan.
EE.UU. vigilará el acuerdo
Zelenski ha advertido de que la operación no será sencilla y durará por lo menos «varios días», según dijo este fin de semana en una entrevista con la televisión ucraniana.
Por su parte, el jefe del grupo parlamentario del partido oficialista, David Arajamia, ha asegurado que la tregua se extenderá, en principio, hasta el 1 de noviembre a las 22:59 hora local (20:59 GMT).
«Es la mayor desescalada desde 2022», afirmó en su canal de Telegram Arajamia, en referencia al año en el que Rusia comenzó su invasión a gran escala de Ucrania.
Tras el desminado, la tarea prioritaria será la entrega de alimentos y equipamiento al hospital local de Oleshki, mientras Estados Unidos vigilará «físicamente» la situación, aunque no las autoridades ucranianas no han precisado de qué manera.
Tampoco se sabe por dónde discurrirán las rutas de evacuación para quienes quieran salir de la ciudad, que podrán desplazarse a territorio bajo control ruso o ucraniano, según el defensor del pueblo.
Para quienes quieran ir a territorio bajo control ucraniano, la vía más corta sería cruzar el río Dniéper hacia Jersón, la capital provincial, pero es improbable que esta ruta sea practicable debido a lo fortificada que está la línea del frente, demarcada en esa zona por el curso fluvial.
La tregua puede extenderse a otras localidades
La nueva tregua localizada se anunció después de que Zelenski trasladara al enviado especial de la Casa Blanca para misiones de paz, Steve Witkoff, una propuesta para relanzar los contactos trilaterales con Moscú, interrumpidos desde el pasado mes de febrero.
A la espera de que se reanuden estas conversaciones el próximo mes de noviembre, el Kremlin ha dejado entrever que si el alto el fuego en Oleshki es exitoso, esta iniciativa podría extenderse a otras localidades del frente que se encuentran en situaciones similares.
Kiev y Moscú han anunciado treguas temporales en el pasado con ocasión de festividades como la Pascua ortodoxa o el Día de la Victoria, en el que Rusia conmemora la derrota de los nazis en la Segunda Guerra Mundial, pero ambas partes se han acusado mutuamente de numerosas y constantes violaciones.
En los últimos tiempos, Ucrania ha insistido en la posibilidad de declarar por lo menos una tregua parcial por ejemplo en el ámbito energético o para hacer posible de nuevo la navegación comercial en el mar Negro, pero Rusia ha rechazado estas opciones.
Rusia y Ucrania cumplen plenamente la tregua, según Kiev
Rusia y Ucrania cumplen plenamente la tregua declarada por ambos bandos en una parte del frente sur para permitir la evacuación de la población que quedaba en la localidad de Oleshki, en la parte ocupada por Rusia de la región ucraniana de Jersón, según dijo en sus redes sociales el defensor del pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets.
“No se han registrado violaciones del alto el fuego de ninguno de los dos bandos”, dijo Lubinets refiriéndose al período transcurrido desde la entrada en vigor de la tregua a las 03:00 hora local (01:00 GMT) hasta las 17.30 hora ucraniana (15.30 GMT) de este martes.
Lubinets agregó que su oficina lleva a cabo la misión humanitaria para la que se ha declarado esta tregua junto con la defensora del pueblo rusa, Yana Lantrátova, «con la mediación y la coordinación de la primera dama de EE.UU., Melania Trump», que, según dijo la Casa Blanca y han repetido también ucranianos y rusos, hizo posible el acuerdo.
El defensor del pueblo ucraniano dijo asimismo que el alto el fuego se espera que dure hasta el 1 de noviembre a las 22:59 hora ucraniana (20:59 GMT), cuando faltará un minuto para que termine el día en Moscú, como ya había adelantado previamente el negociador ucraniano y jefe del grupo parlamentario oficialista, David Arajamia.
En su mensaje al respecto, publicado en Telegram, Arajamia había destacado la importancia de esta tregua al ser, según dijo, el cese de las hostilidades en un segmento más amplio del frente que se haya declarado desde el comienzo de esta guerra.
Arajamia destacó asimismo la importancia que el éxito de esta iniciativa pueda tener para avanzar hacia la paz en Ucrania.