La iniciativa contempla una pequeña central hidroeléctrica con capacidad de 10 megavatios en jurisdicción de Sotará, La Sierra y La Vega. La propuesta busca fortalecer el suministro de energía y destinar las regalías a iniciativas de conservación ambiental y convivencia entre las comunidades y la fauna silvestre en el Macizo Colombiano.
Una propuesta denominada “Energía para la Vida” busca articular el desarrollo energético con la conservación de los ecosistemas y la protección de la vida humana y silvestre en el departamento del Cauca.
La iniciativa está relacionada con los estudios de prefactibilidad para la construcción de una pequeña central hidroeléctrica (PCH) sobre el río Guachicono, en jurisdicción de los municipios de Sotará, La Sierra y La Vega, un proyecto que tendría una capacidad estimada de generación de 10 megavatios.
De acuerdo con la propuesta, esta infraestructura permitiría fortalecer el suministro eléctrico en el circuito de Rioblanco, Guachicono y Valencia. Sin embargo, uno de los componentes centrales de la iniciativa es el aprovechamiento de las posibles regalías y otros beneficios económicos para financiar programas de protección ambiental y desarrollo comunitario.
Un plan de vida para el oso de anteojos
Uno de los principales objetivos es impulsar un plan de vida para el oso de anteojos, especie emblemática de los Andes que enfrenta dificultades por la transformación de su hábitat y los conflictos que pueden surgir con las comunidades asentadas en las zonas altas de las áreas protegidas.
La expansión de la frontera agropecuaria y la ocupación histórica del territorio han generado tensiones entre las actividades productivas de las familias campesinas e indígenas y la conservación de los bosques nativos, espacios fundamentales para la supervivencia de esta especie y de otras formas de vida silvestre.
La propuesta plantea cambiar la perspectiva frente al oso de anteojos: en lugar de considerarlo una amenaza para las comunidades, busca convertir su conservación en una oportunidad para promover acuerdos, proteger los ecosistemas y construir alternativas de convivencia entre los seres humanos y la fauna silvestre.
Articulación institucional y comunitaria
En este proceso se vienen adelantando mesas de trabajo con la participación de instituciones y organizaciones ambientales, en el marco de una convocatoria de la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC), Parques Nacionales Naturales, la Gobernación del Cauca y la Asamblea Departamental, junto con otras entidades nacionales y organizaciones no gubernamentales.
También participan autoridades de los resguardos indígenas de Puracé, Coconuco, Paletará y Rioblanco, con el propósito de avanzar en una estrategia de conservación que respete las dinámicas territoriales y promueva la protección del corredor natural de las especies silvestres en los bosques nativos de estos municipios.
La aspiración es consolidar en el Macizo Colombiano un ecosistema piloto que demuestre que la protección de la biodiversidad puede avanzar de la mano con las comunidades, mediante compromisos institucionales, participación local y alternativas sostenibles de desarrollo.
CEDELCA y la Gobernación del Cauca, ante el reto de la viabilidad
Los promotores de la propuesta consideran que la viabilidad del proyecto hidroeléctrico debe recibir atención prioritaria, dado que los recursos y beneficios económicos que eventualmente genere podrían contribuir a financiar acciones de conservación, restauración de ecosistemas y protección de la vida.
En ese sentido, señalan a la Central Eléctrica del Cauca (CEDELCA) y a la Gobernación del Cauca como actores fundamentales para evaluar y acompañar la iniciativa.
No obstante, la construcción de la PCH dependerá de los resultados de los estudios técnicos, ambientales, sociales y financieros, así como del cumplimiento de los requisitos y las autorizaciones correspondientes.
Energía para la Vida plantea, en esencia, una apuesta por integrar la generación eléctrica, el bienestar de las comunidades y la conservación de la biodiversidad. El desafío será convertir esta propuesta en un proyecto viable que garantice beneficios sociales y ambientales reales para el Macizo Colombiano y contribuya a la protección del oso de anteojos y su hábitat natural.