El departamento del Cauca volvió a teñirse de los colores del petrismo este domingo 31 de mayo. En consonancia con lo ocurrido en el suroccidente colombiano, el Pacto Histórico ratificó su dominio en esta región del país y Iván Cepeda se impuso con amplia ventaja sobre sus contendores en la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
El candidato del gobierno del presidente Gustavo Petro alcanzó los 453 mil votos en el Cauca, una cifra que lo dejó muy por encima de Abelardo de la Espriella, quien obtuvo 128 mil sufragios. Lo siguieron Paloma Valencia, candidata del Centro Democrático, con 39 mil votos, y Sergio Fajardo, con 12 mil.
Uno de los datos que más llamó la atención de los analistas políticos fue precisamente el desempeño de Valencia en esta región. La senadora, oriunda del Cauca, no logró capitalizar el vínculo con su tierra natal y su votación quedó muy por debajo de las expectativas que su campaña y sus copartidarios habían trazado para este departamento. El resultado abre preguntas sobre el peso real del factor regional en la decisión del electorado caucano, que históricamente ha sido fiel a las propuestas de izquierda y a los movimientos sociales.
De la Espriella, por su parte, confirmó en el Cauca sus limitaciones en el suroccidente del país, una zona que en la segunda vuelta del 21 de junio seguirá siendo territorio difícil para su campaña y donde Cepeda buscará ampliar aún más su base de apoyo.
En cuanto al desarrollo de la jornada, las autoridades reportaron normalidad en todo el departamento. La participación ciudadana se desarrolló sin contratiempos, lo que fue valorado positivamente por los organismos electorales en una región que históricamente ha enfrentado retos de orden público en época de elecciones.
El Cauca habló con claridad. Ahora la pregunta es si ese mensaje alcanza para inclinar la balanza nacional el próximo 21 de junio.