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El tráfico y la tensión en Medio Oriente podrían impedir una rápida caída en los precios de la gasolina

AP.

Después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el ministro de Asuntos Exteriores de Irán anunciaron la reapertura total del estrecho de Ormuz a la navegación comercial luego de casi siete semanas de guerra, los precios del petróleo se desplomaron un 10% y el mercado bursátil registró un marcado repunte el viernes.

La gasolina regular costaba el viernes 1,07 dólares por litro (4,08 dólares por galón) en promedio en Estados Unidos, un aumento del 37% respecto al precio antes del inicio de la guerra. El precio, sin embargo, ha caído algunos centavos en comparación con la semana previa.
La baja velocidad a la que viajan los buques petroleros desde los puertos hasta las refinerías, las persistentes preocupaciones de seguridad, el tráfico marítimo en el estrecho y los daños a la infraestructura energética en Medio Oriente influyen en el elevado precio de la gasolina.

Aun así, algunos analistas del sector energético se muestran optimistas en cuanto a una disminución gradual en los precios de la gasolina.

Esperanza de precios más bajos en la gasolina

Los precios de la gasolina ya habían bajado ligeramente tras el anuncio de la semana pasada de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, según la federación de clubes automovilísticos AAA.

Tras el anuncio sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, los precios del petróleo cayeron entre 10 y 12 dólares por barril, lo que por lo general se traduce en una caída de entre 7 y 9 centavos por litro (25 y 30 centavos por galón) de gasolina, indicó Michael Lynch, un distinguido investigador de Energy Policy Research Foundation, una institución de investigación enfocada en la energía y la economía.

A raíz de las noticias del viernes, “cada estado empezará a ver que la caída en los precios de la gasolina se aceleran a un ritmo de probablemente 1 a 3 centavos por galón (casi un centavo por litro) cada uno o dos días”, indicó Patrick De Haan, analista en jefe de petróleo para GasBuddy. “Y eso podría continuar al menos un par de semanas”.

Podría tomar hasta finales de este año o principios del próximo para normalizarse por completo y para que algunos de estos recargos e impactos se reviertan y desaparezcan”, subrayó De Haan.

Tráfico y preocupación

Si se llega a un acuerdo para poner fin a la guerra, podrían pasar al menos cuatro meses para que el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz vuelva a la normalidad, destacó Patrick Penfield, profesor de prácticas de cadena de suministro en la Universidad de Syracuse.

“En este momento, todavía existe la posibilidad de que se deban retirar o detonar minas; hay más de 150 buques petroleros que han estado anclados en el estrecho y sus alrededores, lo que ha provocado un embotellamiento; y las cuotas de transporte marítimo siguen siendo elevadas debido a la falta de capacidad de envío y los seguros de riesgo de guerra”, explicó.

Los propietarios de embarcaciones tendrían que convencerse de confiar en Estados Unidos e Irán, “y eso parece una cuesta difícil de subir”, comentó Lynch, de la Energy Policy Research Foundation. “Desde luego, yo no querría hacerlo. No querría ser el primer barco en pasar, ni siquiera uno de los primeros cinco, pero alguien lo hará. Hay mucho dinero en juego”.

Si los iraníes cooperan, las minas no deberían ser un problema, porque Irán tiene una idea de dónde se encuentran, señaló Lynch.

“Ahora bien, eso plantea la cuestión: ¿los iraníes van a cooperar o qué quieren para cooperar?”, preguntó. “¿Van a exigir un par de millones de dólares por barco, como se comenta? ¿O Trump va a decir: ‘eso es inaceptable’, y entonces cuál será el siguiente paso?”.

Si el estrecho permanece abierto y los barcos cargados de petróleo logran salir del golfo Pérsico, podrían pasar semanas antes de que esas embarcaciones lleguen a su destino.

“La gente cree que una vez que se reabre el estrecho, ya está. Terminamos. Todo mejorará muy rápido”, comentó Richard Joswick, director global de análisis de petróleo a corto plazo en S&P Global Energy. “Si abres el estrecho hoy para que pase un barco, dé la vuelta llegue a Europa, operar una refinería, convertirlo en productos, estamos hablando de un retraso de 10 semanas. Tras la reapertura del estrecho, pasarán de dos a tres meses antes de que las cosas puedan empezar a volver a la normalidad”.

Daños a la infraestructura energética en Medio Oriente

Muchas instalaciones de producción de petróleo en Medio Oriente sufrieron daños, incluidas refinerías en Arabia Saudita y Kuwait y terminales petroleras en Emiratos Árabes Unidos e Irán. Se han hecho algunas reparaciones, pero los daños persisten.

Además, algunos países redujeron o frenaron su producción durante la guerra debido a que, al no tener la posibilidad de enviar crudo a través del estrecho de Ormuz, sus barcos y tanques de almacenamiento se llenaron de petróleo varado.

“No es un interruptor. Todos están impacientes y dicen: ‘Vamos, vamos, vamos’”, expresó De Haan. “Pero llevará tiempo volver a poner en marcha el flujo de petróleo a través de Medio Oriente”.

Una vez que se cierra un pozo petrolero, la presión dentro del pozo puede cambiar y puede tomar tiempo para reiniciar el flujo. Pero eso quizás no sea un problema en algunos campos petroleros de Medio Oriente, donde la producción puede reanudarse rápidamente, indicó Lynch.

“Los saudíes han hecho eso muchas veces. Aumentan en 2 o 3 millones de barriles al día, casi de la noche a la mañana, y no hay problema con los pozos que han estado cerrados durante meses y veces años”, destacó Lynch.

(AP)

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