El comando central del Ejército de Liberación Nacional (ELN) reapareció este lunes, 21 de abril, para cuestionar el manejo que el presidente Gustavo Petro les ha dado a los diálogos de paz, frenados desde el año pasado por el ataque que propinó la guerrilla a tropas de las Fuerzas Militares en Arauca.
La estructura terrorista no reconoció sus errores en el proceso y culpó al Ejecutivo de los problemas: “La mesa de diálogos […] entró en crisis ante los incumplimientos reiterados del Gobierno, que buscó imponer con perfidia su fracasado modelo de desmovilización, desarme y reintegración”.
l ELN afirmó que el jefe de Estado ha coordinado los acercamientos de manera incorrecta y le sacó en cara las declaraciones públicas en las que relaciona a sus integrantes —exclusivamente— con el narcotráfico, y desconoce la supuesta lucha revolucionaria que los tiene en armas.
A juicio del grupo armado ilegal, el camino a la paz es un reto y compromiso que descansa en los hombros de la sociedad y la insurgencia, y reconoció el interés de avanzar en un acuerdo nacional para transitar a la legalidad. Sin embargo, el Gobierno no cree en sus objetivos.
“Es necesario evitar que un objetivo noble y altruista, como es la paz, sea utilizado por la politiquería que comienza a reinar en estos tiempos preelectorales. No podemos caer en la desesperanza ante las dificultades. El conjunto de la sociedad puede contar con el ELN”, agregó la guerrilla.
Desde el Ejecutivo se han hecho múltiples denuncias que han hecho insostenible la negociación con el grupo terrorista. Una de ellas tiene que ver con la escalada de horror que lideran en la región del Catatumbo, que ya suma más de cien homicidios y múltiples combates con las disidencias.