En la mañana del domingo 20 de julio, el municipio de Toribío fue escenario de un nuevo ataque armado contra la Fuerza Pública, cuando integrantes de la estructura Dagoberto Ramos de las disidencias de las FARC, al mando de Iván Mordisco, hostigaron con ráfagas de disparos la estación de Policía ubicada en el casco urbano. El violento hecho generó temor entre la población, especialmente en la zona norte del Cauca, históricamente golpeada por el conflicto.
Las acciones armadas se extendieron hacia la zona montañosa del municipio, donde los atacantes buscaron refugio tras el hostigamiento. Sin embargo, en horas posteriores, la Guardia Indígena intervino de forma decidida y logró que los hombres armados abandonaran el territorio, reafirmando su papel como autoridad ancestral en defensa de la vida y el respeto al territorio. La comunidad exige garantías de seguridad y presencia efectiva del Estado para frenar la escalada de violencia.