Versiòn Infobae.
Un día después de que el Gobierno nacional alertara sobre serias amenazas contra la seguridad del presidente Abelardo de la Espriella, su ministro de Justicia, Iván Cancino, y a los directivos y dragoneantes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcerario (Inpec), desde la Procuraduría General de la Nación rechazaron las intimidaciones.
“Manifiesta su solidaridad con los dragoneantes Shirly Dallana Acosta Marroquín y Daniel Steven Tapiero Alférez, cobardemente atacados en Barranquilla al salir de su turno en la penitenciaría El Bosque. Las agencias del Estado, en particular las responsables de la seguridad y que representan los intereses de la sociedad, deben actuar unidas para enfrentar la criminalidad”, concluyó el Ministerio Público en su comunicado.
Entretanto, el Gobierno nacional indicó que los movimientos de personas privadas de la libertad ordenados por el mandatario continuarán conforme a la ley y bajo condiciones de seguridad. De La Espriella afirmó que los traslados no se suspenderán pese a las intimidaciones y señaló que buscará a los responsables de los mensajes, además de proteger a los guardias del Inpec.
Según el Ministerio de Justicia, las amenazas habrían surgido en medio de los traslados recientes y podrían estar relacionadas con una represalia contra quienes toman parte en esas determinaciones. Esa hipótesis es materia de verificación y las autoridades no han establecido aún un vínculo concluyente entre los mensajes intimidatorios y el atentado ocurrido en Barranquilla.
El ministerio solicitó a las autoridades competentes investigar los hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia. Hasta ahora, no se ha divulgado el contenido de los mensajes que circularían contra los funcionarios ni se han precisado los móviles de quienes los habrían enviado.
Dos dragoneantes resultaron heridos al salir de la cárcel El Bosque
El ataque que elevó la alerta de las autoridades ocurrió contra Shirly Dallana Acosta Marroquín y Daniel Steven Tapiero Alférez, dos dragoneantes adscritos a la cárcel El Bosque, en Barranquilla. Sujetos armados los agredieron cuando los funcionarios salían de su turno en el establecimiento penitenciario.
Las autoridades aún no han determinado los móviles del ataque armado ni su eventual conexión con los traslados y las amenazas. Esa falta de claridad mantiene abiertas las indagaciones sobre la procedencia de las intimidaciones y sobre la posible participación de estructuras criminales interesadas en presionar a quienes intervienen en la administración penitenciaria.