- Publicidad -

De Popayán para el mundo: la ingeniera de Unicauca que custodia la paz nuclear desde el Organismo Internacional de Energía Atómica

Versiòn Unicauca.

En el corazón de Viena, Austria, donde se toman las decisiones tecnológicas más críticas para la seguridad global, una egresada de la Universidad del Cauca lidera una misión vital: garantizar que la energía nuclear sea un motor de desarrollo y no una amenaza bélica. La ingeniera física Alejandra Valladares se ha convertido en una pieza clave del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), demostrando que el talento formado en la educación pública colombiana tiene la capacidad de influir en la construcción de la paz mundial desde la ciencia de vanguardia.
Desde muy joven, Alejandra Valladares encontró en la ciencia el camino para materializar sus sueños. Así que su recorrido hacia la élite científica internacional comenzó con una curiosidad insaciable en su natal Popayán. Aunque inicialmente se imaginaba convirtiéndose en ingeniera aeronáutica, encontró en su propia tierra la plataforma ideal para despegar: descubrió el programa de Ingeniería Física de la Universidad del Cauca, una opción que se alineó perfectamente con sus intereses, “Yo empecé mi carrera porque me gustaba la Ingeniería Aeronáutica. En ese momento no había la carrera aquí en Popayán y decidí buscar algo que más o menos se alineara con mis gustos. Encontré el programa de Ingeniería Física y cuando vi todo el contenido me pareció que era una carrera bastante completa, era como todo un mundo, un universo en un solo programa”, expresó emocionada. Ingresó en 2007 y, a pesar de los retos académicos, destaca la calidad humana y profesional de sus profesores, “No es una carrera fácil, pero es muy enriquecedora y estuve muy contenta con los docentes y todo lo que la universidad me ha brindado”.
Esa base académica fue el trampolín para una trayectoria imparable. Tras graduarse en 2014, Alejandra cruzó fronteras para especializarse en el prestigioso Instituto Balseiro en Argentina, donde se sumergió en el mundo de la medicina nuclear. Su ascenso continuó en Europa, donde en 2018 inició un doctorado en la Universidad Médica de Viena. Fue allí donde su nombre quedó grabado en la innovación científica al desarrollar una patente de materiales para resonancia magnética. Sobre este hito, la ingeniera reflexiona: “Fue algo que empezó muy pequeñito y de repente se convirtió en una patente, la constancia también da frutos”.

Este recorrido de excelencia culminó en 2024 con su vinculación al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Como ingeniera de monitoreo en el departamento de salvaguardias, esta egresada Unicaucana asume hoy la responsabilidad de supervisar los materiales radiactivos a escala global, asegurando que los compromisos internacionales de no proliferación se cumplan estrictamente. “Lo que hacemos en salvaguardias es tratar de desalentar el uso de material nuclear con propósitos bélicos. Lo que se intenta es que los países estén de acuerdo en que se pueda vigilar eso y promover de nuevo el uso pacífico de los materiales nucleares”, explica Valladares.

Sin lugar a dudas, su trabajo es esencial para la seguridad y la paz mundial. La supervisión que adelanta, no sólo permite desalentar el uso de radiación y materiales radiactivos con fines bélicos, sino que promueve aplicaciones pacíficas de la energía nuclear. Su labor no es sólo técnica; es una extensión de la misión de la Universidad del Cauca como institución constructora de paz. Alejandra entiende que su trabajo en Viena es una forma de devolver al mundo lo aprendido en su Alma Mater: “Mantener ese uso pacífico de estos recursos es un buen ejemplo de lo que nosotros aprendemos aquí, aportar nuestros conocimientos en algo que sea productivo o beneficioso para la humanidad y no en contra de nosotros mismos”.

Hoy, Alejandra Valladares no solo es una experta en física nuclear; es un símbolo del impacto global que alcanzan los egresados de esta casa casi bicentenaria. Su historia es un testimonio potente sobre el poder transformador de la educación de calidad. “Yo siempre he valorado mucho todo lo que me dio la Universidad… las bases que nos habían dado aquí me sirvieron mucho para poder salir adelante”, señala esta talentosa ingeniera quien concluye con un mensaje para quienes hoy recorren los pasillos de la facultad donde se formó: “La Ingeniería Física es todo un universo. Si son muy curiosos y tienen esa motivación de hacer cosas innovadoras, los motivo a que estudien la carrera”.

Con perfiles como el de Alejandra, reafirmamos nuestro compromiso con la ética y el conocimiento que no tiene fronteras, aportando mentes brillantes para la solución de los desafíos más complejos de la humanidad. ¡Ella es #OrgullosaMENTE Unicaucana!

Compartir en:
Facebook
Twitter
WhatsApp
LinkedIn
- Publicidad -
- Publicidad -

Contenido Relacionado