Cuatro de las ocho personas que permanecían secuestradas desde el pasado 3 de julio en la vereda San Antonio de Gurumendy, en el municipio de López de Micay, en la costa caucana del Pacífico, recobraron su libertad según información autorizada procedente de la región. El secuestro inicial fue perpetrado por integrantes del ELN en una incursión en la que fueron retenidas 40 personas, de las cuales el grupo armado ilegal liberó a 32 en los días siguientes pero mantuvo cautivas a 8. Con la reciente liberación de 4 más, el número de personas aún en poder del ELN se reduce, aunque los administradores de minas de oro siguen siendo retenidos por este grupo armado al margen de la ley, en lo que al parecer tiene su origen en la pérdida de un cargamento de oro que desencadenó la retaliación del grupo ilegal contra estas personas.
El secuestro masivo en López de Micay generó en su momento un desplazamiento de las comunidades de la zona y desató varias manifestaciones en el municipio donde los habitantes exigieron el respeto a la vida y la libertad de los retenidos, en una jornada de protesta que reflejó la indignación de una comunidad costera que ya carga con décadas de presencia y abusos de grupos armados ilegales en su territorio. La situación de los administradores de minas que siguen en poder del ELN mantiene en vilo a sus familias y a las comunidades de López de Micay, que exigen al Estado colombiano y a los organismos humanitarios gestionar con urgencia su liberación. Las autoridades siguen el caso de cerca y trabajan en coordinación con los organismos de derechos humanos para lograr la liberación de los restantes cautivos.