Versiòn Infobae.
Más de siete de cada diez niños en América Latina nacen fuera del matrimonio, una tendencia opuesta a lo que pasa por ejemplo en otra región del planeta como Asia oriental, donde la proporción de nacimientos extramatrimoniales sigue siendo mínima.
Así lo reveló un informe basado en la Base de Datos Familiar publicada por parte de la Organización para la Cooperación y e
Este fenómeno ha modificado las normas tradicionales acerca de estas uniones y la formación de familias en todo el mundo.
La cifra coloca al país por delante de Chile, Costa Rica y México, todos con porcentajes superiores al 70%.
En el caso de América Latina, la convivencia se considera socialmente aceptada y tiene reconocimiento legal desde hace décadas, y ha restado peso al matrimonio formal.
Sumado a esto, las desigualdades históricas y el acceso limitado a las instituciones legales influyeron en el desarrollo de un modelo familiar en el que contraer nupcias ha dejado de ser la única vía legítima para la formación de un hogar, destacó el portal especializado Visual Capitalist.
Las cifras se compartieron en varios perfiles en diversas redes sociales que se dedican a compartir contenido relacionado a estadísticas, y por esta situación los usuarios colombianos dejaron en varios comentarios el que, según ellos en sus planteamientos, habría contribuido a que se disparara dicha tendencia: el artista vallenato guajiro conocido como “El Cacique de La Junta”.
En uno de los comentarios que dejó un connacional en el perfil de X de World of Statistics (@stats_feed), su afirmación fue contundente: “Eso es culpa de Diomedes Díaz”.
No solo en Latinoamérica: los países nórdicos también están elevados los nacimientos por fuera del matrimonio
La tendencia se replica en las naciones nórdicas, aunque responde a factores distintos. Islandia (69%), Noruega (61%), Suecia (58%) y Dinamarca (55%) presentan tasas elevadas de nacimientos fuera del matrimonio.
Sin embargo, en esa región europea (y a diferencia de los países latinoamericanos, por ejemplo), los sólidos sistemas de bienestar y las garantías legales para los niños—independientemente del estado civil de sus padres—han promovido la equiparación de derechos entre parejas convivientes y casadas.
De esta forma, las uniones se perciben como una opción personal y no como una necesidad económica o jurídica.
El panorama es diferente en Asia oriental y países del Mediterráneo oriental. Estados como Japón (2,4%), Corea del Sur (4,7%) y Turquía (3,1%) mantienen tasas excepcionalmente bajas.
En esas regiones, el matrimonio conserva un vínculo estrecho con la procreación, determinado por expectativas culturales, normas religiosas y reglas legales.
De otro lado, el estigma social y la falta de apoyo institucional hacia madres y padres solteros desincentivan la parentalidad fuera del enlace matrimonial.
Los demás países de laque completan el ranking de nacimientos por fuera del matrimonio
En una posición intermedia aparecen los países del ámbito anglosajón y de Europa occidental.
Estados Unidos registra que el 40% de los nacimientos ocurren fuera del matrimonio, porcentaje que coincide con Austria e Italia.
Francia, con un 58,5%, y España, con el 50%, muestran cifras superiores, mientras que Reino Unido y Nueva Zelanda rondan el 48%.
El listado global muestra cómo la proporción de nacimientos extramatrimoniales sirve como termómetro de los cambios sociales y culturales recientes: Bulgaria (59,7%), Portugal (59,5%) y Eslovenia (56,5%) se suman a los países con más de la mitad de los nacimientos fuera del matrimonio, en contraste con la situación de Israel (8,6%) y Grecia (9,7%).
La diversidad de cifras pone en evidencia la influencia de factores estructurales—desde la legislación hasta la cultura—en la conformación de modelos familiares.
En naciones como Canadá (29%), Polonia (28,7%) y Suiza (27,7%), la proporción de nacimientos fuera del matrimonio resulta menor comparada con la de las regiones líderes, aunque muy superior a la de los enclaves asiáticos mencionados.