El Gobierno nacional puso en marcha una nueva estrategia para fortalecer la prevención, la detección temprana y la atención oportuna de personas en riesgo de conducta suicida en Colombia, buscando que el sistema responda de manera más rápida, coordinada y humana ante situaciones que afectan la salud mental de miles de familias en el país.
La iniciativa establece la activación del Código Dorado, un protocolo que permitirá atender de forma inmediata a quienes presenten señales de alerta, garantizando valoración prioritaria, acompañamiento continuo y seguimiento por parte de los servicios de salud. Con esta herramienta se busca evitar que las personas en riesgo enfrenten barreras para recibir ayuda a tiempo.
La estrategia tiene un enfoque social y comunitario, al reconocer que la conducta suicida no solo está relacionada con factores médicos, sino también con situaciones familiares, económicas, emocionales y territoriales.
Por esta razón, se fortalecerán acciones de prevención y detección temprana en colegios, lugares de trabajo, espacios deportivos, comisarías de familia, casas de justicia y otros entornos donde se puede identificar a tiempo a quienes necesitan apoyo.
También se promoverá la participación de líderes comunitarios, organizaciones sociales, iglesias y redes de apoyo, con el fin de crear sistemas de alerta temprana que permitan acompañar a las personas antes de que la situación se agrave. El objetivo es que la atención en salud mental no dependa únicamente de los hospitales, sino que involucre a toda la comunidad.
La estrategia refuerza la responsabilidad del sistema de salud para garantizar atención inmediata y sin trámites innecesarios. Las entidades aseguradoras, hospitales y autoridades territoriales deberán activar protocolos de urgencia, realizar evaluaciones de riesgo, hacer seguimiento a cada caso y asegurar que las personas reciban tratamiento oportuno.
Con la puesta en marcha del Código Dorado, el Gobierno nacional busca que ninguna persona en riesgo quede sin atención y avanzar hacia un sistema de salud más humano, cercano y preventivo, en el que la salud mental sea atendida con la misma prioridad que cualquier otra urgencia médica.