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Cinco niños tuvieron que esconderse en la selva para escapar de las disidencias de ‘Calarcá’: el Ejército los rescató

Versiòn Infobae.

Días de incertidumbre vivieron cinco niños en Caquetá, después de que sus padres lograran liberarse del cautiverio de una disidencia de las Farc, y estuvieron desaparecidos.

En la mañana del martes 31 de marzo, el Ejército Nacional localizó y rescató a los cinco menores en un área selvática del departamento, una joven de 18 años, fueron hallados tras haberse ocultado durante varios días en la selva. La operación permitió reunir a los niños con personal militar, garantizando su protección después de días de incertidumbre.

La operación fue desplegada por tropas del Ejército, que actuaron luego de tener conocimiento de que las víctimas huían de un episodio de secuestro y de un presunto intento de reclutamiento forzado por parte de integrantes de las disidencias de las Farc, bajo el mando de alias Calarcá.

Estas personas, tras escapar de sus captores, se internaron en el área rural, evitando el contacto mientras las autoridades organizaban su búsqueda.

Según la información oficial, los rescatados fueron evacuados del lugar y trasladados hasta Larandia, también en Caquetá, donde actualmente reciben atención especializada. Los equipos médicos y de seguridad verifican tanto su estado de salud como las condiciones de protección necesarias para garantizar su bienestar tras la experiencia sufrida.

Detalles del rescate

El grupo de menores y la joven de 18 años habían seguido instrucciones precisas para evitar ser hallados por los delincuentes y así escapar de un posible asesinato o del reclutamiento forzado.

Según explicó el general Edilberto Cortés, comandante de la Sexta División del Ejército, la operación fue posible luego de que el padre de los menores, quien había escapado de un secuestro, advirtiera a las autoridades sobre la peligrosa situación de su familia.

Bajo la presión de la estructura criminal conocida como Rodrigo Cadete, comandada localmente por alias La Morocha, los niños fueron obligados a esconderse en un “matamonte” cercano a su vivienda en la vereda La Ilusión, en Cartagena del Chairá.

El padre había sido secuestrado y obligado a realizar trabajos forzados, tras ser acusado de “malas actividades” por la comunidad. El general Cortés relató en Mañanas Blu que, al conocer la orden de asesinato dictada por La Morocha, el hombre logró huir y se presentó ante la Infantería de Marina en Peñas Coloradas. Sin embargo, la organización delincuencial mantenía el asedio sobre sus hijos, condicionando su entrega a la presentación del padre para que fuera “ajusticiado”.

La intervención militar se diseñó tras un consejo de seguridad extraordinario realizado el domingo 29 de marzo “liderado por la gobernación, por la Secretaría de Gobierno de Peñas Coloradas. También asiste, por supuesto, la Defensoría, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Cruz Roja Internacional, el Ejército, la Policía, la Armada, y se hacen los primeros acercamientos para ver qué tipo de misión se iba a hacer, si una misión humanitaria o una misión militar para poderlos recuperar del sitio donde habían quedado escondidos”, detalló el general Edilberto Cortés a Blu Radio.

Se decidió implementar un asalto aéreo lejano y una infiltración terrestre con absoluto sigilo, avanzando un kilómetro en medio de la espesa vegetación.

“Logramos enlazar a los menores hacia las 3 de la mañana”, detalló el general Cortés al medio radial. El éxito de la misión dependió de una palabra clave acordada previamente con la joven de 18 años, quien, mediante un mensaje de celular, facilitó que los dos adolescentes varones de 16 años se acercaran a los soldados para guiarlos hasta el lugar donde permanecían las otras tres niñas, de 3, 6 y 12 años.

“Y básicamente fue un direccionamiento que le da el papá a sus hijos para que se mantengan escondidos en la selva, cerca de la casa donde vivían, y se mantienen. Vía celular se mantiene la comunicación, dándole indicaciones, palabras claves para poderlos encontrar, el sitio, las coordenadas exactas donde estaban y gracias a Dios logramos llegar antes que los bandidos, si no la historia hubiera sido diferente”, afirmó el oficial al medio.

El grupo rescatado ahora está bajo protección militar. Aunque se intentó su traslado aéreo a Florencia, las intensas lluvias han dificultado la maniobra. Los menores y la joven recibieron atención médica y alimentos suministrados por enfermeros del Ejército.

La situación de estos niños y su familia ilustra el drama de quienes quedan atrapados entre las disputas armadas en el sur de Colombia. Tras el rescate, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y la Defensoría del Pueblo deberán intervenir para restablecer los derechos de los menores y decidir si la familia ingresará al registro nacional de desplazados por violencia, como ocurre con numerosas víctimas del conflicto armado en la región.

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