En respuesta a los más de 19 actos de violencia ocurridos recientemente en el suroccidente del país, el presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, lideró en Cali un decisivo Consejo de Paz y Seguridad que congregó a altos funcionarios del Gobierno Nacional, la cúpula militar y policial, así como a mandatarios regionales y locales. El encuentro tuvo una fuerte relevancia para el departamento del Cauca, cuyo gobernador Jorge Octavio Guzmán Gutiérrez participó activamente en la construcción de estrategias frente al complejo panorama de orden público en el territorio.
Entre los compromisos más relevantes asumidos en la jornada está la creación de un Bloque de Búsqueda Especializado, dotado con tecnología de punta para desmantelar las redes logísticas y criminales de grupos armados organizados y disidencias que operan especialmente en regiones como el norte y sur del Cauca. Así mismo, se acordó implementar corredores seguros estratégicos, establecer una hoja de ruta para la sustitución de cultivos ilícitos y fortalecer operaciones conjuntas en zonas críticas como Suárez, Timba (Cauca) y Jamundí (Valle del Cauca), donde la presión de las estructuras armadas ha impactado gravemente a las comunidades.
El Consejo también reiteró la necesidad de articular esfuerzos en torno al Pacto Cauca, como una apuesta integral de inversión social y reconstrucción del tejido comunitario. La gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, propuso convocar un nuevo consejo en un mes para hacer seguimiento a los acuerdos alcanzados. Por su parte, los mandatarios del Cauca y Nariño coincidieron en que la construcción de paz territorial requiere no solo presencia militar, sino garantías de desarrollo sostenible, atención estructural al campo y participación activa de las comunidades.