Versiòn Infobae.
La fuerza pública registró 318 ataques con drones en Colombia entre el 1 de enero y el 1 de octubre de 2026, un promedio de un hecho cada 20 horas. Así lo reveló un análisis publicado por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
La fundación citó dos episodios recientes para ilustrar la expansión de esta modalidad. El 16 de septiembre de 2026, tres drones kamikaze atribuidos al Bloque Occidental Jacobo Arenas, estructura asociada al EMC, impactaron semanas atrás el radar aeronáutico 3D de Candelaria, Valle del Cauca. El equipo hace parte de un proyecto valorado en más de $370.000 millones, orientado a mejorar la cobertura y la seguridad aérea del país. Por otro lado, el 5 de octubre, otro dron fue utilizado para atacar una estación de Policía en Aguachica, Cesar.
El primer ataque con explosivos mediante un dron en Colombia fue registrado en julio de 2023 en Puerto Guzmán, Putumayo, y fue atribuido a los Comandos de la Frontera, y cuyo cabecilla Geovany Andrés Rojas, alias Araña, fue extraditado a los EE. UU. el viernes 25 de septiembre por parte del Gobierno de Abelardo de la Espriella.
La modalidad se consolidó después, con 119 ataques en 2024 y 277 en 2025. En enero de 2026, el frente Carlos Patiño del EMC utilizó por primera vez drones kamikaze contra la Fuerza Pública en Patía, Cauca, de acuerdo con el informe.
El EMC aparece como la organización con mayor número de hechos desde 2023, con 512 ataques atribuidos. Entre las estructuras señaladas están los frentes Jaime Martínez, Carlos Patiño, Dagoberto Ramos y Franco Benavides.
El ELN, por su parte, pasó de 36 ataques durante 2025 a 132 en lo corrido de 2026. Por este motivo, desde la fundación se advierte que la incorporación de drones a los planes armados de estas organizaciones les ofrece ventajas operativas frente a la Fuerza Pública y a grupos rivales.
Los dispositivos permiten verificar la seguridad de campamentos, identificar rutas, observar movimientos de autoridades y población civil, ubicar áreas de minería ilegal o cultivos de uso ilícito y apoyar labores de extorsión.
La FIP citó un mensaje atribuido a “Iván Mordisco”, en el que se plantea que un dron cuyo valor comercial puede llegar a valer $36 millones podría fabricarse por cerca de $6 millones y cargarse con explosivos.Los drones con fibra óptica dificultan la respuesta estatal
El Ministerio de Defensa ha informado que durante 2025 detectó cerca de 9.000 intentos de ataque y logró inhibir alrededor del 96%. Sin embargo, el informe de la FIP aseveró que el porcentaje restante es suficiente para causar daños a personas e infraestructura.
El acceso a estos equipos se ha ampliado por la oferta global de tecnología comercial y por los aprendizajes derivados de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Según el informe, grupos armados ilegales habrían enviado personas a capacitarse en Venezuela y, más recientemente, habrían creado escuelas propias de operadores en Colombia.
También existirían casos de formación en academias legales, contratación de instructores con experiencia en Ucrania o envío de integrantes a ese país para aprender técnicas de operación y adaptación de drones.