El presidente Gustavo Petro reveló detalles de la operación que terminó con la baja del cabecilla de la estructura paramilitar, en la que ‘Chiquito malo’ sigue siendo el objetivo principal de la fuerza pública.
En la lucha contra los grupos armados del país, el presidente Gustavo Petro informó en la tarde del 5 de abril que fue abatido José Migue Demoya Hernández, conocido al interior del Clan del Golfo como “Chirimoya”, que sería el quinto cabecilla más importante de la estructura paramilitar.
El mandatario informó que “Chirimoya” fue dado de baja en un operativo en el municipio de La Apartada, departamento de Córdoba, en el que la Policía Nacional recibió la ayuda de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés).
“En operaciones conjuntas con la DEA y la Policía Nacional, cayó muerto, el quinto cabecilla del Clan del Golfo, quinto a la derecha del video y quinto en la línea de mando del Clan. El Clan tiene como prioridad el narcotráfico, la trata de migrantes en el Darién, ya muy reducida, y la extorsión generalizada en el Caribe colombiano”, escribió Gustavo Petro en su cuenta de X.
Además de hacer una analogía sobre la muerte del cabecilla del Clan del Golfo, Gustavo Petro reveló que, en otro operativo, en Putumayo, se registró la captura de nueve integrantes de este grupo armado.
“Alias Chirimoya, se llama José Miguel Demoya Hernández, otro colombiano que cae muerto solo por dejar ganar su corazón de la codicia. Adicionalmente, en el Putumayo cayeron en el bus que los transportaba y retén de la policía nacional, nueve integrantes de comandos de la frontera”, puntualizó el mandatario.
Cabe recordar que, de acuerdo con las autoridades, Demoya Hernández es considerado uno de los lugartenientes más cercanos de Jobanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo, que es el máximo cabecilla del Clan del Golfo y una de las personas más buscadas del país.
Sobre “Chirimoya”, las autoridades indicaron que llevaba al menos 21 años en el Clan del Golfo, en donde se había consolidado como líder de la estructura Arístides Mesa Páez, que cuenta con al menos 1.300 hombres armados entre Córdoba, Sucre, Santander, Bolívar y el Atlántico.
Demoya Hernández sería el encargado de encabezar las confrontaciones del Clan del Golfo contra el frente de guerra Darío Ramírez del ELN y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, que están combatiendo entre ellos por el poder territorial y las rutas de narcotráfico y extorsión de varias regiones.
En contra de “Chirimoya” había cinco órdenes de detención vigentes en el país, entre ellas, por extorsión, homicidio y narcotráfico; además, tenía una solicitud de captura con fines de extradición por el Gobierno de Estados Unidos.