El país enfrenta un escenario de alta variabilidad climática con precipitaciones atípicas en los primeros meses, temporada de lluvias de marzo a junio y una posible transición hacia El Niño en el segundo semestre de 2026.
Colombia ha experimentado cambios en los patrones de lluvias, asociados a fenómenos de variabilidad, los cuales están generando precipitaciones por encima de promedios históricos, saturación de agua en los suelos y una mayor vulnerabilidad de los territorios, lo que los hace más propensos a eventos como movimientos en masa, inundaciones, crecientes súbitas, avenidas torrenciales, vendavales, entre otros.
En lo que va de 2026, se han registrado más de 600 emergencias asociadas a las lluvias en 328 municipios de 24 departamentos, dejando 155 mil familias damnificadas.
Huila, Valle del Cauca, Antioquia, Cundinamarca, Caldas y Córdoba son los departamentos con más emergencias. Los movimientos en masa (295), las inundaciones (160), los vendavales (73) y las crecientes súbitas (65) son los eventos más recurrentes.
Inicio de la temporada de lluvias: marzo- junio
A mediados de marzo de este año empezó formalmente la primera temporada de lluvias, que según los predicciones del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), se extenderá aproximadamente hasta junio en regiones Andina, Caribe y algunas zonas del piedemonte de la Orinoquía.
Además, la influencia de sistemas meteorológicos de corto plazo, como las ondas tropicales, podrían intensificar las lluvias en el centro y norte del país, aumentando la probabilidad de eventos como inundaciones, crecientes súbitas, movimientos en masa y tormentas eléctricas.
En el contexto marítimo, la DIMAR, a través de sus Centros de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas, realiza el monitoreo
continuo de variables como la altura del oleaje, los vientos y las corrientes en el Caribe y el Pacífico colombiano, generando información clave para la navegación segura, la prevención de emergencias y la protección de la vida humana en el mar.
Posible fenómeno El Niño: segundo semestre 2026
De manera paralela, el IDEAM, la DIMAR y la UNGRD advierten sobre la posible evolución hacia un fenómeno El Niño durante el segundo semestre de 2026, según modelos climáticos internacionales.
Ante este panorama, se ha declarado el estado de vigilancia, lo que implica seguimiento permanente, acciones de alistamiento en los territorios y preparación frente a posibles impactos.
Entre los efectos asociados al fenómeno El Niño se encuentran: disminución de las lluvias, aumento de las temperaturas, reducción de audales en ríos y fuentes hídricas, incremento de incendios forestales y posibles afectaciones al abastecimiento de agua.
Recomendaciones a alcaldes y gobernadores
La UNGRD reitera el llamado a gobernadores, alcaldes y Consejos Territoriales de Gestión del Riesgo para:
Temporada de lluvias: activar planes de contingencia, monitorear puntos críticos y asegurar recursos para emergencias en los Fondos Territoriales de Gestión del Riesgo.
Posible fenómeno El Niño: se recomienda iniciar planificación ante sequías y posible desabastecimiento hídrico particularmente hacia final del año, ahorrar agua, identificar zonas de riesgo por incendios forestales y actualizar estrategias de respuesta.
La UNGRD, en coordinación con el IDEAM, la DIMAR y el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD), continuará con el monitoreo permanente de las condiciones climáticas, así como a las meteorológicas y meteomarinas, con el fin de anticipar escenarios de riesgo y emitir alertas para que los territorios adopten medidas de preparación y alistamiento y fortalezcan sus capacidades ante emergencias.