Un nuevo hecho de violencia contra la misión médica se registró en el municipio de Suárez, en el norte del Cauca, donde hombres armados ingresaron al Punto de Atención en Salud y asesinaron a un paciente identificado como Javier Antonio Delgado Carabalí. Este caso sería el tercero contra la misión médica en menos de ocho días, una situación que genera profunda preocupación por los riesgos que enfrentan los pacientes, el personal sanitario y las instituciones encargadas de prestar servicios de salud en el departamento. La Gobernación del Cauca rechazó lo ocurrido e hizo un llamado a los actores armados para que respeten la vida, la integridad de los usuarios y la labor humanitaria del personal médico.
Por su parte, el alcalde de Suárez, César Lizardo Cerón, emitió un contundente pronunciamiento de rechazo y calificó estos hechos como una grave vulneración de la seguridad de los trabajadores de la salud y de las personas que acuden a recibir atención médica. El mandatario recordó que, de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario (DIH), los centros asistenciales, las ambulancias, el personal sanitario y los pacientes gozan de protección, por lo que ningún establecimiento destinado a salvar vidas debe convertirse en escenario de violencia. Asimismo, exigió el respeto irrestricto a la misión médica y garantías para que los profesionales de la salud puedan cumplir sus funciones sin amenazas ni agresiones.
La Administración Municipal reiteró que Suárez no puede normalizar la violencia ni permitir que los espacios de atención en salud se conviertan en escenarios de acciones criminales. El nuevo homicidio vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de adoptar medidas urgentes que permitan proteger a la población civil y garantizar la prestación de los servicios médicos en condiciones de seguridad. Tanto la Gobernación del Cauca como las autoridades locales insistieron en que los actores armados deben abstenerse de cualquier acción que ponga en peligro la vida y la integridad de pacientes y trabajadores sanitarios, y respetar los principios humanitarios que protegen la misión médica en medio del conflicto.