En la vereda El Trapiche, territorio de Tacueyó en el municipio de Toribío (Cauca), se registró un grave hecho de desarmonía mientras la comunidad participaba en una minga comunitaria convocada por la Junta de Acción Comunal para continuar labores de limpieza en un cultivo de café de la finca comunitaria. Hacia las 10:00 a. m., en la parte alta del predio, un grupo de cinco comuneros realizaba el trabajo cuando uno de ellos, al operar una guadaña, hizo contacto con un artefacto explosivo oculto entre la maleza, provocando una detonación que lo dejó gravemente herido y afectó a quienes se encontraban cerca.
Tras la explosión, otros 15 comuneros que trabajaban en la parte baja en labores del acueducto subieron rápidamente para auxiliar a sus compañeros. La atención inicial fue brindada por la misma comunidad, que logró evacuar a los heridos pese a las dificultades de comunicación y la distancia hasta la vía principal. El hecho dejó cinco comuneros afectados, siendo el caso más grave el de Luis Fernando Pechene, joven de 18 años, trasladado al centro médico Valle del Lili en Cali, donde permanece en estado delicado. También resultaron heridos Daniel Felipe Cañas, con una esquirla en el brazo y pendiente de remisión; Andrés Felipe Cañas, con lesiones en una pierna; y los comuneros Yerzy Jovián Medina y Gildardo Medina, presidente de la Junta de Acción Comunal, afectados por la onda explosiva.
La comunidad señaló que esta minga retomaba una jornada iniciada el 26 de marzo, cuando cerca de 250 comuneros tuvieron que evacuar la zona por la presencia de un actor armado. Tras lo ocurrido, la Junta de Acción Comunal acudió a las autoridades del ámbito jurídico propio y al personero municipal para dejar constancia del caso, aunque denuncian que no ha habido presencia directa de entidades de derechos humanos ni verificación del área. El hecho ha generado temor entre los habitantes, especialmente en la parte alta de la vereda, quienes manifiestan preocupación por regresar a sus parcelas o participar en nuevas mingas. La comunidad advierte que este no es un caso aislado y que la guerra continúa afectando gravemente los espacios colectivos construidos para el trabajo, la organización y el cuidado de la vida.