Una grave crisis de orden público continúa afectando al corregimiento de Arboleda, en el municipio de Mercaderes, donde la comunidad completa dos días de confinamiento total tras los intensos enfrentamientos entre grupos armados ilegales registrados desde la tarde del martes. Los habitantes reportan ráfagas de fusil, detonaciones de explosivos y patrullajes ilegales dentro del casco urbano, situación que ha obligado a las familias a permanecer encerradas en sus viviendas por temor a quedar en medio de los combates.
De acuerdo con testimonios de la comunidad, un camión ingresó al corregimiento transportando hombres con uniformes camuflados, quienes serían presuntos integrantes de una estructura armada ilegal. Los hombres irrumpieron en varias viviendas buscando a miembros de otro grupo que, según los pobladores, mantiene presencia en la zona desde abril y estaría vinculado con actividades de narcotráfico y minería ilegal sobre el río Mayo. Al no encontrar a las personas que buscaban, los armados habrían incendiado pertenencias dentro de algunos inmuebles y establecido retenes ilegales en los accesos al corregimiento.
La situación se agravó hacia las seis de la tarde, cuando comenzaron fuertes intercambios de disparos en las afueras de la población. Durante la noche se escucharon al menos tres explosiones de gran magnitud en sectores periféricos, aumentando el temor entre los habitantes. Hace aproximadamente quince días, el Ejército Nacional había adelantado operaciones contra una de las estructuras presentes en la zona, destruyendo maquinaria utilizada para minería ilegal y recuperando motocicletas hurtadas; sin embargo, la permanencia de los grupos armados derivó en esta nueva confrontación por el control territorial y de las economías ilícitas.
Niños, adultos mayores y familias campesinas permanecen confinados sin posibilidad de movilizarse, por lo que líderes comunitarios hicieron un llamado urgente a la Personería Municipal, la Defensoría del Pueblo y a los organismos humanitarios para verificar la situación de la población civil y gestionar corredores de atención. Asimismo, solicitaron la intervención de las autoridades militares y de equipos especializados para inspeccionar la zona una vez existan condiciones de seguridad, ante el riesgo de presencia de artefactos explosivos improvisados o municiones sin explotar tras las detonaciones registradas durante la noche.