Entre las 11:00 a. m. y las 2:00 p. m. de ayer, lunes 26 de octubre, hombres armados habrían interceptado una ambulancia a la salida norte de Suárez, Cauca, y posteriormente ingresado al hospital municipal, donde habrían asesinado a una persona que recibía atención médica. También se reportaron agresiones contra el personal sanitario y riesgos para la vida y la integridad de pacientes y otras personas presentes.
El homicidio reportado en un lugar destinado a preservar la vida reviste especial gravedad. Según la información recibida, las agresiones y el temor entre el personal médico y asistencial han limitado severamente la capacidad de respuesta del hospital y reducido significativamente la prestación de servicios de salud para los habitantes de Suárez y sus zonas rurales, comunidades que históricamente han enfrentado barreras para acceder a la atención médica.
Hemos advertido reiteradamente sobre el deterioro de la seguridad y la situación humanitaria en Suárez. Mediante la Alerta Temprana 018 de 2025 y posteriores comunicaciones a las autoridades competentes, señalamos la persistencia de riesgos asociados al conflicto armado y sus impactos sobre la población civil y la atención médica. Los hechos ocurridos evidencian la urgencia de fortalecer las medidas de prevención y protección, y de avanzar en el cumplimiento de las recomendaciones formuladas.
Recordamos que el derecho internacional humanitario (DIH) establece una protección especial para la misión médica. Los hospitales, las ambulancias, el personal sanitario y las personas heridas o enfermas deben ser respetados y protegidos por las partes en conflicto. Ninguna circunstancia asociada a las hostilidades justifica ataques, amenazas o intimidaciones contra quienes prestan o reciben atención médica. Estas obligaciones no son discrecionales: su cumplimiento es imperativo, incluso en medio del conflicto armado.
Ante esta situación:
● Instamos al Gobierno nacional y a la Gobernación del Cauca a adoptar medidas inmediatas para proteger al personal sanitario, restablecer plenamente la capacidad operativa del hospital y garantizar la continuidad de los servicios de salud en Suárez y sus zonas rurales.
● Solicitamos a las autoridades competentes del sector salud fortalecer la red pública hospitalaria, garantizar la disponibilidad de personal médico y asistencial, establecer mecanismos seguros de referencia y evacuación de pacientes, brindar acompañamiento psicosocial al personal sanitario y consolidar protocolos de prevención y respuesta frente a situaciones de violencia.
● Hacemos un llamado a las autoridades nacionales y territoriales competentes a fortalecer las medidas de prevención y protección con enfoque territorial, étnico y diferencial en Suárez y los demás municipios del Cauca afectados por la violencia. Asimismo, solicitamos realizar un taller de seguimiento a las recomendaciones de las alertas tempranas emitidas para el departamento, en el marco de la Comisión Intersectorial para la Respuesta Rápida a las Alertas Tempranas (CIPRAT), conforme al Decreto 2124 de 2017.
● Exigimos a los grupos armados respetar el DIH, abstenerse de ejercer violencia, amenazas o intimidaciones contra la misión médica y no interferir con la prestación de servicios de salud. La población civil debe permanecer al margen de las hostilidades. La guerra no puede decidir quién vive, quién recibe atención médica o quién accede a la protección del Estado.