Los patrullajes atribuidos a grupos armados ilegales en diferentes puntos del departamento del Cauca han generado preocupación entre transportadores, conductores y usuarios de la red vial. Inicialmente, se conocieron reportes sobre la presencia de presuntos integrantes de las disidencias de las Farc en la cabecera municipal de Corinto y otros sectores del norte del departamento, donde su circulación por espacios públicos ha despertado inquietud entre las comunidades. A estos hechos se suman informaciones sobre acciones similares atribuidas al Ejército de Liberación Nacional (ELN) en la carretera que comunica a El Bordo con Bolívar, en el sur del Cauca, una vía de importancia para la movilidad de pasajeros, comerciantes y productores de la región.
La preocupación también se extiende a las comunidades rurales, luego de conocerse reportes sobre convocatorias dirigidas a dignatarios de juntas de acción comunal para participar en reuniones en las que se solicitarían los libros de afiliados con el propósito de adelantar procesos de carnetización. Estas situaciones generan interrogantes sobre las presiones que pueden estar enfrentando los líderes comunitarios y el alcance de la presencia de los grupos armados en la vida cotidiana de las poblaciones. La seguridad de los dirigentes sociales y la autonomía de las organizaciones comunitarias constituyen aspectos fundamentales que requieren atención de las autoridades.
Frente a este panorama, se espera un pronunciamiento del comando de la Tercera División del Ejército Nacional, de la Policía y del Gobierno departamental, así como de las administraciones municipales de las localidades afectadas. La ciudadanía reclama información clara sobre las medidas adoptadas para proteger a las comunidades, garantizar la movilidad por las carreteras y prevenir posibles amenazas contra los líderes sociales. Mientras se conocen respuestas oficiales, la presencia reportada de grupos armados ilegales en vías y cabeceras municipales vuelve a poner de manifiesto los desafíos de seguridad que enfrenta el Cauca y la necesidad de una respuesta institucional coordinada que brinde tranquilidad a sus habitantes.