Versiòn Infobae.
La ministra de Cultura, Paola Holguín, cuestionó la convocatoria a una protesta frente al Museo Nacional y afirmó que durante el fin de semana hubo hechos que, según su evaluación, buscaron convertir el espacio cultural en un escenario de confrontación política.
Paola Holguín destacó la intervención de la Policía Nacional
La titular de la cartera de cultura respaldó la actuación de la Policía Nacional durante la movilización. De acuerdo con su versión, los agentes buscaron preservar el derecho a la manifestación pacífica y evitar daños contra los ciudadanos y los bienes culturales.
En su mensaje, Holguín distinguió entre la protesta como derecho ciudadano y las acciones que, a su juicio, exceden los límites de una movilización pacífica. “La Policía Nacional cumplió su función de garantizar la protesta pacífica”, afirmó.
La ministra vinculó esas acciones con una discusión más amplia sobre el relato histórico que exhiben las instituciones culturales estatales.
El Gobierno anunció una revisión de las exposiciones de los museos
Holguín reiteró que impulsará una revisión de la museografía, museología y curaduría del Museo Nacional y de otros espacios administrados por el Gobierno. Según expresó, el objetivo será garantizar que las exposiciones reflejen una visión amplia de la cultura del país.
“Una cultura que represente a toda la nación y no sólo a un sector”, señaló la ministra en la publicación.
En otro tramo de su pronunciamiento, la funcionaria defendió el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición. Aseguró que su cartera buscará proteger “la dignidad y honra” de quienes sufrieron hechos violentos.
Holguín afirmó que el Gobierno no aceptará expresiones que considere una exaltación de delitos. “No escatimaremos esfuerzos para proteger su dignidad”, manifestó al referirse a las personas afectadas.
La ministra concluyó que la preservación de la memoria nacional exige participación de la sociedad y las autoridades públicas. También sostuvo que deben rechazarse los actos que, según planteó, alteren las responsabilidades históricas o deshonren a las víctimas.
Las tensiones volvieron a concentrarse el domingo 18 de octubre frente al Museo Nacional de Colombia, en Bogotá, donde una protesta por el retiro de piezas relacionadas con memoria política, feminismos y población Lgbt+ derivó en la intervención de la fuerza pública.
La concentración comenzó a las 10:00 a. m. y marcó el segundo día de plantones ante el recinto. Colectivos culturales, activistas, ciudadanos y dirigentes de oposición llevaron pancartas, banderas y propuestas artísticas para rechazar el desmontaje de objetos y obras que estaban expuestos al público.
La movilización se ubicó sobre la carrera Séptima, cerca de la calle 34. Videos compartidos por asistentes y medios locales mostraron la presencia de la Unidad Nacional Antidisturbios (Unadi) y de agentes de la Policía Metropolitana de Bogotá.
En las grabaciones se aprecia una tanqueta que lanzó chorros de agua sobre la vía, mientras los uniformados intentaban despejar el corredor. También se escucharon arengas contra el Gobierno nacional y sus decisiones sobre los contenidos del museo.
Pasadas las 05:00 p. m., la Secretaría Distrital de Gobierno indicó que, junto con la Defensoría del Pueblo, buscó acordar con los manifestantes su traslado al andén para liberar la calle. La entidad señaló que hubo “alteraciones al orden público” y que la avanzada de los agentes reactivó las tensiones.