La compleja situación de orden público que atraviesa el Cauca volvió a generar pronunciamientos de preocupación y rechazo. El exgobernador y excongresista Temístocles Ortega Narváez condenó los recientes hechos violentos contra integrantes de la Fuerza Pública y expresó su solidaridad con el Ejército Nacional, la Policía y los familiares de las víctimas. El dirigente advirtió sobre la persistencia de una violencia que, según manifestó, lejos de disminuir, continúa afectando a distintos sectores de la sociedad y amenaza con convertirse en parte de la cotidianidad de los caucanos.
Ortega lamentó que los ataques y las acciones violentas se estén normalizando en el departamento. Aunque reconoció los esfuerzos que realizan las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, consideró que es necesario fortalecer las capacidades de inteligencia, prevención y apoyo logístico para enfrentar a los grupos armados ilegales. Sin embargo, insistió en que la respuesta no puede recaer exclusivamente en los organismos de seguridad, pues, a su juicio, la sociedad civil también debe asumir un papel activo frente a una problemática que afecta a toda la población.
En su pronunciamiento, el exmandatario hizo un llamado directo a la ciudadanía para que encuentre mecanismos de participación y manifestación frente a la violencia, al considerar que el Estado, por sí solo, no ha logrado controlar la situación. Asimismo, dirigió críticas a las autoridades civiles, tanto departamentales como municipales, a las que instó a utilizar sus facultades, herramientas de gestión y capacidades institucionales para promover acciones concretas que permitan enfrentar la crisis. En su opinión, las declaraciones de rechazo y solidaridad deben estar acompañadas de decisiones y resultados que respondan a las preocupaciones de las comunidades.
Finalmente, Temístocles Ortega señaló que las dificultades para recuperar la seguridad no pueden convertirse en una justificación para la falta de iniciativas. Su pronunciamiento pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de una estrategia integral para el Cauca, que articule al Gobierno nacional, las administraciones territoriales, la Fuerza Pública, las organizaciones sociales y la ciudadanía. El desafío, además de contener las acciones de los grupos armados, consiste en recuperar la confianza institucional y construir condiciones que permitan a los caucanos vivir sin miedo. Su llamado plantea una pregunta de fondo: ¿cómo lograr que el rechazo generalizado a la violencia se traduzca en acciones coordinadas y efectivas para recuperar la tranquilidad del departamento?