Versiòn Infobae.
La exsenadora Ingrid Betancourt afirmó que los integrantes de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) recibían mejor alimentación que los rehenes durante su cautiverio, desmintiendo una versión rendida en 2019 por Rodrigo Londoño, conocido en su época de guerra como alias Timochenko, ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
La excandidata presidencial, que permaneció retenida durante más de seis años por las Farc, describió una dieta limitada para los cautivos. “Los siete años fueron arroz y lentejas (sic)”, sostuvo al recordar la comida que recibían en los campamentos.
“Ellos han mentido y siguen mintiendo”, dijo. Aseguró que los guerrilleros disponían de alimentos que los rehenes no podían consumir, entre ellos frutas, gaseosas, dulces y huevos. También afirmó que los integrantes de la guerrilla tenían permiso para pescar, mientras que los cautivos no podían hacerlo.
Durante la conversación radial, Betancourt evocó el efecto físico y emocional que tenía la espera de los alimentos en los secuestrados. Contó que podían identificar la llegada de una olla desde la zona donde preparaban las raciones por el sonido metálico que producía durante el traslado.
Según su relato, ese ruido generaba una reacción inmediata entre quienes permanecían retenidos. “Uno comenzaba a salivar como los perros”, expresó. La exsenadora señaló que el hambre se convirtió en una de las experiencias permanentes de su cautiverio.
La dirigente sostuvo que la escasez de comida no era una circunstancia aislada, sino una condición que afectaba la vida cotidiana de los rehenes. Por ese motivo, cuestionó que antiguos miembros de las Farc presenten ahora una imagen de sacrificio o cuidado hacia las personas privadas de la libertad.
“Que nos vengan a decir que ellos se sacrificaban por nosotros” es, a su juicio, una afirmación que no corresponde con lo que vivieron los secuestrados. Betancourt vinculó esa crítica con los beneficios y decisiones judiciales que han recibido exintegrantes de la antigua guerrilla dentro de los mecanismos de justicia transicional.
También cuestionó la actitud de exjefes guerrilleros ante las víctimas
Betancourt afirmó que la falta de reconocimiento de responsabilidades no se limita a las condiciones de alimentación durante los secuestros. En ese sentido, mencionó a Sandra Ramírez, antigua integrante de las Farc, y cuestionó sus pronunciamientos sobre denuncias de violencia sexual contra menores dentro de la organización.
La exsenadora aludió a una cifra de 18 mil niños y niñas que, según dijo, fueron víctimas de violaciones en el contexto de la guerrilla. También reprochó que Ramírez hubiera pedido pruebas audiovisuales para acreditar esos hechos.
Senadora del Centro Democrático, María Clara Posada, arremetió contra la JEP tras divulgar registros de la audiencia de Timochenko – crédito @MaclaPosada/X
“Es que son descarados pero que la justicia les sigue el juego, que los magistrados sean complacientes y los miren con respeto y con admiración”, manifestó al referirse a quienes, según ella, niegan o minimizan las denuncias presentadas por víctimas. Betancourt sostuvo que algunas menores tenían entre ocho y 10 años cuando ocurrieron los hechos a los que hizo referencia.
La exsenadora Ingrid Betancourt también cuestionó el trato que, a su entender, reciben los sobrevivientes en instancias judiciales. Dijo que los magistrados muestran respeto hacia los antiguos comandantes guerrilleros, mientras que las víctimas son vistas como una molestia dentro de los procesos.
Las declaraciones de la exsenadora y excandidata presidencial se suman a los cuestionamientos que ha expresado en distintas ocasiones sobre la verdad aportada por exmiembros de las Farc y sobre la respuesta institucional frente a quienes padecieron secuestro y otras violencias durante el conflicto armado colombiano.