Durante el conversatorio, los familiares expresaron su preocupación porque el proceso penal relacionado con la tragedia pueda llegar a prescribir, situación que, según denunciaron, impediría establecer responsabilidades por lo ocurrido. En sus intervenciones señalaron al entonces alcalde de Rosas, Jesús Eduardo Díaz Ríos, al considerar que, como autoridad municipal, tenía responsabilidades frente a la prevención y gestión del riesgo. Los familiares sostienen que la emergencia había sido advertida y que, por ello, esperan que las autoridades judiciales esclarezcan lo ocurrido y determinen las responsabilidades que correspondan.
A más de seis años de la tragedia, el reclamo de las familias permanece vigente: verdad, justicia y garantías de que un hecho de esta magnitud no vuelva a repetirse. Los testimonios entregados en los Conversatorios de las Mañanas de Noticias Mil 40 también pusieron nuevamente en el debate la situación de las comunidades asentadas en zonas de riesgo y la responsabilidad de las instituciones en materia de prevención. Para los familiares, mantener viva la memoria de las 32 víctimas significa también insistir en que el caso avance y que las circunstancias que rodearon la tragedia sean esclarecidas por las autoridades competentes.