Rossy Vanessa Astaiza, integrante de la colectiva Mariposas Negras, falleció después de resultar gravemente herida en medio de una riña. Las autoridades investigan las circunstancias del hecho, mientras organizaciones sociales advierten sobre un posible transfeminicidio.
Consternación ha generado en Popayán la muerte de Rossy Vanessa Astaiza, lideresa LGBTIQA+ e integrante de la colectiva Mariposas Negras, organización conformada por mujeres trans que desarrolla procesos de defensa de derechos y lucha contra las violencias.
De acuerdo con las primeras informaciones conocidas, Astaiza resultó gravemente herida durante una riña y fue trasladada a un centro asistencial. Pese a la atención médica recibida, falleció debido a la gravedad de las lesiones. Las autoridades adelantan las investigaciones para establecer las circunstancias en las que ocurrieron los hechos y determinar las responsabilidades correspondientes.
Desde Indepaz se ha señalado que Rossy Vanessa Astaiza participaba activamente en procesos de defensa de los derechos de las personas LGBTIQA+ y que, además, hacía parte del proceso de elección del Consejo Consultivo Departamental de Mujeres del Cauca, cuya jornada electoral está prevista para el próximo 24 de octubre.
Organizaciones y sectores defensores de los derechos de las mujeres trans han planteado como una de las hipótesis que el crimen podría corresponder a un presunto transfeminicidio, teniendo en cuenta la identidad de género de la víctima y el contexto de violencia que enfrentan las personas trans. No obstante, esta hipótesis deberá ser establecida o descartada por las autoridades a partir de la investigación judicial. La violencia contra las personas trans y la necesidad de esclarecer este tipo de homicidios han sido señaladas reiteradamente por organizaciones de derechos humanos.
El caso provocó reacciones de rechazo y condena por parte de las Secretarías de la Mujer de Popayán y del departamento del Cauca, que expresaron su solidaridad con familiares, allegados y organizaciones que acompañaban el trabajo de la lideresa.
La muerte de Rossy Vanessa Astaiza vuelve a poner sobre la mesa la situación de vulnerabilidad de las mujeres trans y de quienes ejercen liderazgos en defensa de los derechos humanos. El llamado de las organizaciones es a que se esclarezcan los hechos, se determine si existió una motivación relacionada con la identidad de género y se garantice justicia para la víctima y sus allegados.