Versiòn Infobae.
La hoja de ruta fiscal del Gobierno de Abelardo de la Espriella se apoyará, según explicó el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, en una futura Ley de Rescate, acompañada de un recorte del gasto y nueva financiación. Este es uno de los temas claves de la administración, que necesita un flujo de caja para atender, entre otras, las consecuencias del terremoto.
¿Qué plantea la Ley de Rescate?
Por su parte, en Noticias RCN, Gómez Martínez resumió la idea central del proyecto con una frase que buscó diferenciar a esta administración de las anteriores. “Este es el primer gobierno que en muchos años, en lugar de decir ‘voy a aumentar los impuestos’, dice: primero voy a bajar el gasto”, destacó el ministro, que calificó la normativa como una “ley fiscal”.
Y es que, después de la aprobación del presupuesto, cuya fecha límite era la del martes 15 de septiembre, vendrán “unos estímulos tributarios” y, además, “un paquete de recortes de gasto”. Así pues, esforzó esa prioridad con otra definición que reafirma el interés del Ejecutivo en encarrillar el país en sus finanzas. “La prioridad está: reducir el gasto”, expresó.
Sobre el calendario, el proyecto llegará al Congreso de la República en octubre, en la segunda quincena, en una decisión que se tomó después de revisar la ejecución del gasto al comienzo de su gestión. “Una semana después, cuando tuvimos un pequeño respiro en el Ministerio de Hacienda y yo pregunté: ‘¿Cómo va ejecución?’, aumentó 10 billones”, contó.
El recorte del gasto y la discusión sobre el tamaño del Estado
La revisión, según Gómez, empezará por rubros concretos del funcionamiento estatal. “Primero, compras, fundamentalmente compras”, dijo, con lo que se acabarán lo que graficó como “compras hormiga”. El examen también alcanzará las transferencias creadas por ley y evitar la “coladera” en el presupuesto que provoca que la plata se vaya en “pequeñas partidas”.
Esta es una de las críticas del ministro hacia la organización del Estado, pues sostuvo que la estructura presupuestal dispersa los recursos y reduce su impacto. Allí detalló que existen 92 establecimientos del orden nacional, más de 60 fondos con destinación específica y 262 leyes que asignan recursos a actividades diversas por medio del rubro de otras transferencias.
Con ese diagnóstico, el ministro planteó una discusión de mayor alcance sobre el aparato público. “Primero adelgacemos el Estado”, afirmó en Noticias RCN. A su vez, en El Tiempo, Gómez Martínez precisó que una reforma del Estado no iría este año porque exige una ley especial y el calendario legislativo no alcanza para esta profunda modificación.
Según explicó, después del presupuesto y de la Ley de Rescate vendrá el Plan Nacional de Desarrollo (PND), que incorporaría algunas reformas. La revisión también tocaría el esquema tributario, pues Colombia tiene 19 impuestos, pero cuatro concentra el 95% del recaudo: renta, IVA, impuestos de comercio exterior —aranceles e IVA externo— y el 4×1000.
La deuda, la búsqueda de recursos y el papel del sector privado
El frente financiero de 2027 ocupa una parte central de la estrategia oficial. En este ítem, Gómez dijo que el presupuesto prevé que el Estado tome $150 billones en crédito interno. “El año próximo necesitamos conseguir 150 billones de pesos en moneda local”, destacó el titular de la cartera, que reconoció que también necesitan, al menos, $88 billones de crédito externo.
Por ello, viajará el miércoles 16 de septiembre a Estados Unidos para reunirse con banca comercial, agencias calificadoras de riesgo e inversionistas que ya tienen deuda colombiana. Según comentó sobre este asunto, este viaje también contemplaría reuniones con organismos multilaterales, con los que ya sostuvo primeros encuentros antes de asumir el cargo.
Miguel Gómez Martínez también dejó abierta la puerta a distintas alternativas de financiamiento. “En el estado en el que estamos nosotros no podemos excluir ninguna opción”, expresó a RCN. Consultado en ese medio por el papel que jugaría Fondo Monetario Internacional (FMI), respondió sin titubeos. “Hoy por hoy no descartamos ninguno”.
Y es que para el ministro es claro el endeudamiento interno le quita recursos al resto de la economía y presiona las tasas de interés. “Nosotros, me refiero al Gobierno y al Presupuesto General de la Nación, no tenemos espacio para invertir. ¿Por qué? Porque estamos muy endeudados. Esa es la verdad”, remarcó el titular de Hacienda frente a este escenario.
Con esta realidad, la salida que propone el ministro pasa por trasladar parte del impulso económico a las empresas. En El Tiempo afirmó que el país crece con inversión privada y mencionó instrumentos como obras por impuestos y la posibilidad de estudiar obras por regalías. De esta forma, busca ordenar sus cuentas y abrir espacio a la inversión privada.